El pacto fiscal que presentó Artur Mas, el Estatut, la reforma de financiación, la llamada al diálogo… “Todas las propuestas (de Catalunya) han sido despreciadas”. Categórico, Quim Torra, el president de la Generalitat de Catalunya, apeló a la necesidad de diálogo entre Estado y Generalitat, pero planteando que las voluntades son desiguales.

“¿Se nos ha escuchado? No. ¿Se han querido sentar a dialogar? Nunca”. “Llámennos, nosotros estaremos”, instó el president. Hay una falta de información total: “Nos falta saber el proyecto que tiene el Estado para Catalunya”, siguió Torra. “Dialogar es el cimento de la democracia”, la herramienta de la política para solucionar conflictos.

El president de la Generalitat se ha encargado de abrir la XXXIV Reunión del Cercle d’Economia en Sitges, en la que ha sido presentado por el presidente de la institución, Juan José Brugera.

Torra ha cargado contra la falta de concreción de los grandes proyectos en Catalunya, como la falta de obras en el El Prat, el Corredor Mediterráneo o los miles de millones de inversión en Rodalies prometidos por el Gobierno

El president, ante el empresariado, no escondió su postura. “Defiendo lo que vote en el referéndum del 1-O”. “Sé que una parte importante del país no comparte esta opinión”, dijo a renglón seguido. Por eso, Torra llamó a potenciar relaciones. Que independentistas y no independentistas trabajen juntos. “Juntos somos más fuertes”, dijo. En cualquier caso, planteó que ahora el diálogo es imposible. “Debatamos todas las opciones. Es urgente que la política vuelva a la política”.

El aspecto económico también centró gran parte de su intervención. Y también con un tono duro. Acusa al Estado de “una política de infraestructuras incomprensible” desde la visión del Mediterráneo. Torra cargó contra la falta de concreción de los grandes proyectos en Catalunya. Planteó la falta de obras en el aeropuerto de El Prat, el Corredor Mediterráneo o que los miles de millones de inversión en Rodalies que prometió el Gobierno en su día hayan quedado en papel mojado. Algo que puede perjudicar “una economía dinámica, internacionalizada” y que ha superado desafíos como la Gran Recesión o el impacto de unos atentados.

Quim Torra, en la reunión de Sitges
Quim Torra, en la reunión de Sitges (Carles Castro / GARRAF NEWS MEDIA)

Y todo eso, “la buena marcha de la economía”, se ha producido “en medio de un bloqueo político”, dijo. Para Torra, cualquier inestabilidad ha sido externa. “Qué estabilidad podemos esperar” si no se permitió el voto en el referéndum, si no hay clara separación de poderes, si hay políticos presos… “Hay que exigir a quien es responsable del despropósito”.

En ese sentido, Torra rechazó los escenarios catastrofistas en economía que se plantearon tras el 1-O. Llamó a reflexionar “si fueron los hechos o las informaciones” lo que provocó el impacto en la economía. Para Torra la solidez de la economía y su fortaleza han permitido recuperar buenos indicativos en las últimas estadísticas. Citó los registros de patentes, la inversión y llegada de empresas extranjeras, el empuje de las empresas locales, los récords en turismo…

Desde el Cercle, en los documentos de opinión previos a las jornadas, se ha propuesto el diálogo y una mejora de la financiación como solución al choque entre el Govern catalán y el central

Repasando su paso por una multinacional suiza, Torra tiró de paralelismos. Dijo que empresa y país tienen mucho en común. Las sociedades cambian, las empresas se adaptan a las nuevas condiciones y quien no se adapta tiene muchos números para fracasar y desaparecer, repasó. Y a un país le puede pasar lo mismo. “Tiene muchos elementos en común con las empresas”.

El Cercle da máxima prioridad al conflicto catalán

El salón del Hotel Melià de Sitges estaba repleto. Torra es uno de los pocos ‘platos fuertes’ que han quedado en el programa del Cercle después de que líderes como Mariano Rajoy, Albert Rivera o Pablo Iglesias anularan su asistencia por la moción de censura.

Brugera introdujo a Torra repasando la “extraordinaria complejidad del momento político en Catalunya”. Trató el conflicto catalán como una “absoluta prioridad”, pero llamó a huir de “fatalismos”. Desde el Cercle, en los documentos de opinión previos a las jornadas, se ha propuesto el diálogo y una mejora de la financiación como solución al choque entre el Govern catalán y el central. En ese sentido, apostaba por dotar de mayores rangos legales al Estatut. Todo siempre dentro del respeto legal.

En cuanto a la posibilidad del cese de Mariano Rajoy, de máxima actualidad, expuso que “la moción será superada o no, pero el conflicto catalán seguirá”, por lo que seguirá siendo prioritario.


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