El mundo económico y empresarial español acoge al nuevo presidente, el socialista Pedro Sánchez, convencido de que su agenda estará marcada por las prioridades políticas y no provocará choques por sus decisiones económicas. Esa impresión se pudo palpar ayer en la Reunión del Cercle d’Economia, pero también entre las organizaciones empresariales y algunas de las grandes empresas del Ibex a las que este diario preguntó. Los consultados creen que el programa de Sánchez se concentrará especialmente en revertir algunas de las leyes más polémicas del finiquitado gobierno de Mariano Rajoy, relacionadas con las libertades políticas y los derechos ciudadanos, y especialmente en buscar alguna vía de reconducción de la crisis catalana.





Para los sectores mencionados, la intervención de Sánchez en el Congreso durante la moción de censura, descartando cuestionar los presupuestos de Rajoy para este año, más allá de buscar con éxito el voto del PNV, también pretendía tranquilizar a los sectores económicos, los mercados financieros y a Bruselas, donde la Comisión Europea sigue inquieta la evolución del déficit público español. También se refirió el ya presidente a este último punto, afirmando su peligroso compromiso de dejarlo en el 2,2% este año pactado con la UE.

La reacción de los mercados refuerza la impresión de que habrá continuidad en el ámbito económico

Los mercados bursátiles y de deuda, empujados también por los progresos en la formación de un gobierno acorde con sus deseos en la vecina Italia, compulsaron ese diagnóstico relámpago del mundo económico y cerraron con la subida de las acciones y un sensible descenso de la prima de riesgo, el sobrecoste en interés de la deuda española sobre la alemana. Buena parte de la relajada actitud con la que se ha acogido el cambio se explica también, según el presidente de una gran cotizada española, porque “también los empresarios han acabado muy cansados e irritados con Rajoy”. Y la compleja conformación de mayorías en el Parlamento limitará los giros bruscos en la política económica. Las organizaciones empresariales creen que Sánchez intentará pactar con los sindicatos “algunos cambios técnicos en la reforma laboral del PP y mejorar la situación de sectores como el de las llamadas kellys en ámbitos de los servicios”





Las próximas semanas serán cruciales para comprobar si esa visión, que en parte también refleja el deseo de los dirigentes empresariales de ofrecer imagen de bien colocados ante cualquier cambio, se confirma.

El nombramiento del equipo económico, cuya composición acabó ayer en Sitges en apasionada confección de quinielas, será la primera clave para interpretarlo. Fuentes de la CEOE, principal patronal española que preside
el catalán Juan Rosell, destacaban que, a diferencia de la situación en las elecciones de finales del 2015 y de junio del 2016, Pedro Sánchez mantiene mejores relaciones con las empresas del Ibex35, con muchas de las cuales ha establecido contactos regulares durante los últimos meses.

En los medios empresariales catalanes, el cambio en el Gobierno central ha ido más allá de la tranquilidad y ha propiciado esperanza. “En Catalunya, el clima político no puede ser peor del que había hasta ahora. La expectativa es que no habrá elecciones inmediatas y a corto plazo se producirá una cierta distensión, con contactos entre el Govern catalán y el español”, señala el representante de una entidad financiera.

Los mismos medios creen que las posibilidades de ese diálogo anunciado dependen tanto del tipo de oposición que decida adoptar el desalojado PP y de la solución que se aplique de forma inmediata a la situación de los presos, encabezados por el presidente de ERC, Oriol Junqueras, a quien se considera pieza clave en un posible escenario alternativo al actual enfrentamiento.






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