Taxistas de todas partes de España se congregaron el miércoles en Barcelona para sumarse a una huelga de 48 horas en protesta por el número creciente de autos que operan con apps como Uber y Cabify.

La manifestación incluyó violentos ataques a choferes de ambas empresas de transporte privado, las cuales decidieron suspender temporalmente sus servicios a causa de las agresiones recibidas.

Algunos de los salvajes episodios fueron registrados por peatones que difundieron las filmaciones a través de las redes sociales. En ellas, se puede ver a un grupo de personas pateando automóviles, pintándolos con aerosol y agrediendo físicamente tanto a los choferes como a los pasajeros.

Los taxistas, que se sumaron a una ruidosa protesta junto al Arco de Triunfo, protestan contra la suspensión de la autorización adicional que requerían esos autos para funcionar en Barcelona y quieren que se respete una proporción de 30 a uno. La relación actual en la región de Cataluña es de 6,7 licencias de taxi por cada una de Uber o Cabify.

Taxistas de todas partes de España se unieron para protestar contra los servicios de transporte privado como Uber y Cabify. /REUTERS/Albert Gea

Taxistas de todas partes de España se unieron para protestar contra los servicios de transporte privado como Uber y Cabify. /REUTERS/Albert Gea

Miles de manifestantes lanzaron cohetes e hicieron sonar sus bocinas al dirigirse a un edificio del gobierno para reclamar una mayor regulación de las apps que, dicen, les quitan empleos.

Horas después, Uber y Cabify anunciaron que suspendían temporalmente los servicios en Barcelona luego de ataques a algunos de sus choferes. Algunos de los cobardes 

Protesta de los taxistas españoles en contra del servicio de Uber y Cabify. /REUTERS/Albert Gea

Protesta de los taxistas españoles en contra del servicio de Uber y Cabify. /REUTERS/Albert Gea

Eduardo Martín, portavoz de Unauto, la asociación nacional para choferes de taxis por app, incluyendo Uber y Cabify, dijo que habían ocurrido decenas de ataques contra choferes y pasajeros de Uber y Cabify en Barcelona, mayormente delante de hoteles.

“A un conductor le han quemado con ácido en la cara, con el que usan para quemar la pintura de los vehículos, y a otro le han dado una paliza y ha sido trasladado inconsciente a un centro de salud. Ambos están hospitalizados”, informó Martín.

Fuente: AP


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