La cifra secreta 

por Quena Strauss, periodista 

Ahora que se cumple la vez 5.000 que Para Ti llega al kiosco, nos ponemos numéricas y pienso en el rol que han tenido los números a lo largo de mi vida. No te voy a mentir: me han importado nada. Creo que seguí Letras justamente porque los números, aunque bellos, ciertamente me odian. Pifio con las sumas, con las restas, con las multiplicaciones. Envidio el talento de algunas amigas para sacar proporciones en el aire o averiguar algo misterioso para mí: la regla de tres simple.

Soy un queso numérico, sí, pero eso no me ha impedido amar las cifras y su simbología. Los años pares han sido algunos de los más felices de mi vida y, por lo general, me quedo con lo que pueda ser dividido en partes simétricas. No sé qué tonto espíritu de justicia me mueve a eso, y sobre todo a pensar que si algo puede ser “partido al medio” es por definición más noble, más valioso y más lindo que su par desigual. ¿Por qué? Por eso mismo: porque se puede compartir, porque guarda para cada quien un número justo de la misma cosa. Claro que al margen de esto, hay algo en las cifras que me inquieta. Será que desde hace añares, cuando comencé a leer a un tal Borges, supe que hay de todo un número finito: de días a vivir, de besos a dar, de momentos a pasar con quienes amamos. Un número fijo que se termina. Justamente por eso, si algo celebro, es lo secreto de esa cifra. El no saber cuándo una reja se abrirá por última vez para recibirnos, cuándo será la despedida de esa mejilla llena de arrugas. Por eso la idea es tratar de vivir cada día –cada minuto, cada encuentro, cada beso– como si fuera el último. Como si no hubiera más.

 Números valiosos 

por Luis Buero, periodista

Ilustración: Verónica Palmieri

Felicitaciones a Para Ti por sus 96 años de fructífera existencia, y por este número 5.000 de la revista! Cifras para celebrar que significan miles de horas de trabajo creativo de muchas personas que han dejado su huella en esta legendaria publicación. ¡Ya me estoy imaginando el ejemplar de los 100 años!

Son sólo números, sí, pero son números valiosos, como los que nos condicionan en tantos aspectos de nuestra vida.

A mí me encanta el 9, para mí es el dígito de la perfección (3 veces 3) y siempre me fue bien cualquier día 9 en el calendario. A punto tal que ya entrando en la superstición de que el 9 me trae suerte, pongo el dial de mi radio fijo en la FM 99.9.

Hay números que no me gustaron nunca, como el 678 o el guarismo 280 de colesterol en el análisis de sangre. Tampoco me resultaron agradables los números en las Matemáticas: fue mi materia floja en el secundario. En cambio recuerdo sin anotarla en la agenda la fecha de aniversario de mi noviazgo.

Tengo un TOC con el 5. Cuando cierro la puerta de calle pruebo que la cerradura haya quedado accionada 5 veces. Y no la paso bien cuando en cada década mi edad termina con 5. Y me olvido del cumpleaños de mi sobrina siempre, porque es un 5 de junio.

La Numerología es un conjunto de creencias que pretende establecer una relación mística entre los números y las fuerzas físicas o espirituales. Mi numerología personal, en cambio, establece relaciones entre mi salario y los tarifazos y aumentos de precios. Estos últimos me sacan del 12/7 normal de mi presión arterial. No miento.

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Fuente: Nuestros números preferidos