Una mesa de un restaurante en el Aeropuerto JFK de Nueva York (Bloomberg / Caitlin Ochs)

En un futuro cercano podríamos ser capaces de manipular la opacidad del vidrio. Ahora, las gafas de sol se pueden adaptar a la intensidad de la luz solar. Entonces, ¿por qué, uno podría preguntar, no podemos tener eso en nuestros hogares, o en el trabajo?

La espera puede terminar pronto. Los aeropuertos –miniciudades de acero, hormigón y mucho vidrio- están interesados en ello. En una prueba realizada el otoño pasado, el Aeropuerto Internacional Dallas-Fort Worth (DFW) equipó una de sus puertas con un nuevo tipo de “vidrio inteligente” que puede ajustarse de acuerdo a la exposición de luz solar. El punto obvio es evitar que los viajeros se sobrecalienten, pero el ejercicio también trajo un beneficio más lucrativo.

La prueba fue diseñada para ver si el producto, llamado View Dynamic Glass, podría mejorar la satisfacción de los pasajeros en sitio en concreto, específicamente el asiento de la puerta en A28 y el bar del restaurante de hamburguesas, regularmente “incendiado” por el sol de Texas.

Resulta que una barra más fría y oscura alienta a una ronda extra o dos. Las ventas de alcohol aumentaron un 80 por ciento en octubre, en comparación con el mismo período de 2016. ¿La diferencia? La instalación de un vidrio electrocromático. El alcohol contribuyó en el 17 por ciento de los ingresos totales del restaurante en octubre de 2017, en comparación con el 9 por ciento del mes anterior y el 8 por ciento de octubre de 2016.

La lección fue clara para el aeropuerto: elimine el calor y el resplandor de una barra de vidrio y la gente estará más tiempo y gastará más.

Durante años, los ejecutivos de aeropuertos han analizado los vínculos entre las impresiones de los viajeros y sus gastos, con el tiempo de “permanencia” como vínculo crítico: las personas tienden a apresurarse lo más rápidamente posible en el Aeropuerto de LaGuardia, en Nueva York, al igual que en otras instalaciones como Seúl, Singapur y Munich. Los viajeros que están relajados después de salir del control de seguridad tienden a gastar más dinero mientras esperan sus vuelos. Como el cuarto aeropuerto más transitado de Estados Unidos, el DFW podría beneficiarse de esta dinámica, según concluyeron sus funcionarios.

“Definitivamente vemos el impacto” dijo Casey Norton, portavoz del Aeropuerto DFW. El restaurante se había acercado al aeropuerto preocupado por sus ventas rezagadas y se quejaron que ese lugar era demasiado “caliente” para que los clientes se quedaran.

El vidrio utilizado en Dallas es fabricado por View Inc., una compañía con 10 años de antigüedad de Silicon Valley que trabaja con oficinas comerciales, hospitales, instalaciones de educación superior, aeropuertos y otros lugares donde la satisfacción del cliente es una prioridad. El gigante francés de materiales Compagnie de Sant-Gobain SA tiene un producto similar llamado SageGlass.

La tecnología está diseñada para reducir la luz mediante la activación del sombreado interno y, por extensión, la reducción de la temperatura ambiente. Funciona de manera similar a las ventanas en un Boeing 787 Dreamliner: un botón para bajar o aumentar la opacidad.

“Pasamos el 90 por ciento de nuestro tiempo en el interior”, dijo Rahul Bammi, director de negocios de View. “Las cosas que realmente importan son la luz, la calidad del aire, la temperatura y el sonido. Impactamos en al menos tres de ellas de manera positiva”.

El estudio en DFW, realizado por un profesor de diseño de la Universidad de Cornell, también encontró que las temperaturas superficiales en asientos y alfombras cerca del nuevo vidrio eran unos 6 grados Celsius más bajos, aumentando el tiempo de permanencia en un 53 por ciento. El gasto alrededor de la puerta fría también aumentó.

Con sus largos laberintos de paredes de vidrio, los aeropuertos pueden buscar aumentar los ingresos con esta tecnología. “La gente ha estado estudiando edificios ecológicos durante 50 años, pero nunca había habido un estudio exhaustivo sobre el vidrio climático“, dijo Bammi.

Los ingresos adicionales pueden llegar en el momento justo para los aeropuertos de Estados Unidos. Tal vidrio podría impulsar las ventas de alimentos y ventas al por menor en un momento en que los aeropuertos han tenido un golpe financiero. La rápida adopción de servicios de viaje compartido ha hecho mella en los ingresos de estacionamiento, una fuente masiva de efectivo para los aeropuertos. El estacionamiento y el transporte terrestre representan aproximadamente el 40 por ciento de los ingresos aeroportuarios de América del Norte, mientras que el gasto en alimentos y bebidas es la parte de más rápido crecimiento de sus concesiones, según la encuesta reciente de Airports Council International-North America.

Las instalaciones de vidrio “inteligentes” de View tienen un protocolo de Internet y conexiones de energía eléctrica para permitir ajustes y programación de minutos. “Está cambiando el vidrio pasando de ser esencialmente un producto tonto a un producto inteligente“, señala Bammi. La empresa privada View no publica ningún dato financiero, pero dijo que ha proporcionado vidrio para 400 proyectos desde 2012. También está duplicando el tamaño de su planta de producción en Olive Branch (Mississippi).

El vidrio ha sido comprado por varias compañías y escuelas, como Boston Logan Airport, Delta Air Lines (para una sala en el aeropuerto de Seattle), la Universidad de Duke, FedEx Corp, Levi’s Stadium, Linkedin Group y Wells-Fargo & Co.

El Aeropuerto Internacional de San Francisco está gastando USD 3 millones para el vidrio electrocromático de View en su proyecto de remodelación de la Terminal 1, que tiene un costo de USD 2.400 millones. En las próximas semanas, DFW planea solicitar ofertas por aproximadamente 46.000 metros cuadrados de tal vidrio para usar en la entrada y en áreas de concesión con exposición al sol.

Los aeropuertos son solo uno de los muchos mercados a los que apuntan los fabricantes de “vidrio inteligente”. Más allá de abordar las comodidades humanas, View ofrece su vidrio a desarrolladores y a otros como una herramienta para reducir los costos de calefacción y refrigeración hasta en un 20 por ciento. Incluso con costos de instalación entre 20 y 30 por ciento más altos que el vidrio tradicional, el ahorro de energía esperado en la vida útil de un edificio hace que la elección sea “obvia” par muchos proyectos comerciales.

La conciencia del cliente sobre dichos productos de vidrio está creciendo lentamente, pero la mayoría de la gente no se da cuenta de que la industria de la construcción ha comenzado a adoptar dicho vidrio. “La respuesta más común que recibimos es: ‘¿Por qué nadie pensó en eso antes?’“, dice Bammi.

Fuente: Los restaurantes de aeropuerto utilizan “cristalería inteligente” para que gastes más dinero