La gobernadora se bajó de su camioneta para discutir cara a cara con un grupo de guardavidas

El celular de Marcos Peña sonó una vez más durante sus vacaciones. Esta vez era un alto funcionario de la Casa Rosada que quería avisarle que el fotógrafo de una revista le había tomado algunas fotos de “asalto” mientras descansaba en la playa uruguaya de Guazuvirá. El jefe de Gabinete se lo tomó con humor: “Mejor, así a partir de ahora puedo empezar a comer tranquilo”, respondió. El año pasado, a Peña le habían molestado las fotos que le habían sacado en la playa. Sobre todo porque se había visto con un par de kilos de más. La anécdota sirve para entender el cuidado con el que el Gobierno intenta manejar la difusión de las imágenes de sus principales figuras.

Lo mismo vale para María Eugenia Vidal. En los últimos días, cada una de sus apariciones públicas tuvo alto impacto. Video viral del reto al puñado de guardavidas que pretendía hacerle un piquete, fotos en una juguetería de Pinamar para comprar regalos de Reyes y más fotos junto a Fátima Florez sobre el escenario del Teatro Roxy de Mar del Plata. Todas esas imágenes de la gobernadora durante sus días de descanso en la Costa ocuparon un espacio considerable en los medios y las redes sociales. Los responsables de la comunicación bonaerense no ocultaron su satisfacción por los resultados, aunque prestaron especial atención a las reacciones de algunos sectores opositores. Sonó la alarma: lo que siempre fue visto como uno de los puntos más fuertes de la gobernadora podría convertirse también en el principal blanco para los dardos enemigos.

(Diego Medina) El miércoles estuvo en Pinamar y bajó a comprar juguetes para Reyes.

Sucede que en la gobernación bonaerense creen advertir que el 2018 que recién arranca estará marcado por un fuerte “operativo desgaste” contra la figura de Vidal. Y el objetivo sería precisamente ese: poner en tela de juicio esa supuesta espontaneidad que captaron las cámaras en los últimos días. “Buscarán mostrarla como falsa o cínica, para instalar la idea de que todo es parte de un show macrista que tiene a María Eugenia como protagonista. Dirán que todo lo que hace ella está armado, que es puro marketing”, le dijo a Infobae un ministro bonaerense. Y enseguida agregó: “Creo que hay que prepararse porque se vienen las balas”.

En la provincia tomaron nota de algunos mensajes en las redes sociales de referentes kirchneristas como Verónica Magario, Mayra Mendoza o Aníbal Fernández. “Imposible creerte @mariuvidal que estás sola en una juguetería. ¡Vivís en una base militar! Es muy obvia la actuación, fingís ser lo que no sos y se nota. Además, GOBERNAS LA PBA! Junto con @mauriciomacri generaron despidos, tarifazos y vos paseando y de compras?”, tutiteó la diputada de La Cámpora. Cerró con un emoticón de una mujer tapándose la cara.

Cerca de la gobernadora, obviamente, niegan que alguna de las imágenes haya estado armada. Destacan la habilidad de Vidal para resolver situaciones imprevistas como la de los guardavidas y, eso sí, reconocen la eficiencia del equipo de comunicación para difundir fotos y videos con la velocidad de la luz (de un flash). Minutos después del altercado con los bañeros, y tras el ok de los responsables del área, el video estaba a disposición de todas las redacciones.

Está claro que siempre hay lugar para el azar, pero la difusión de imágenes de la gobernadora durante sus días de descanso no es ninguna casualidad. En los equipos de comunicación de Nación y Provincia hablan de la necesidad de “marcar presencia”. Lo mismo sucedió esta semana con Mauricio Macri, que abandonó el martes por unas horas el complejo de Villa La Angostura donde pasa sus vacaciones para recorrer las obras de un parque eólico en Rawson, tomar el te con torta galesa en Gaiman y jugar al golf en Neuquén. Ayer, igual que Vidal, salió a comprar juguetes. Así se ocupó de informarlo un mail de Presidencia de la Nación a los medios: “Villa La Angostura (Neuquén), 5 de enero 2018.- El presidente Mauricio Macri y la primera dama Juliana Awada pasearon esta tarde por el centro de esta localidad y compraron el regalo de reyes para su hija Antonia”. Curioso. Igual, ninguna de las últimas apariciones de Macri tuvo la repercusión de las de Vidal. Todo lo que toca la gobernadora, por el momento, parece convertirse en oro.

Macri fue ayer a comprar juguetes al centro de Villa La Angostura.

Pero en la gobernación no se confían y se preparan para un año difícil. Es más, creen que hasta los miles de millones que recibirá la provincia de Buenos Aires luego de la pulseada por el Fondo del Conurbano -una de las mejores noticias que recibió la Provincia en mucho tiempo- también podría tener un costado negativo. “Algunos van a intentar señalar a María Eugenia como la responsable de haberle sacado la plata a los jubilados”, imaginan en la provincia. Frente a ese escenario, anticipan cuál debería ser la estrategia: “Nosotros tenemos que mantener la coherencia. Dar la pelea y profundizar las obras que estamos haciendo. Lo único que te mina la credibilidad es cambiar lo que venís haciendo hasta ahora”.

Suponen que las calles de La Plata serán escenario este año de distintas movilizaciones, al menos mientras duren las paritarias. Y ya le ponen especial atención a los movimientos de los tres intendentes que consideran más “peligrosos”: Magario (La Matanza), Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Mario Secco (Ensenada). Nadie pareció inquietarse demasiado, en cambio, por la foto del flamante presidente del PJ Bonaerense, Gustavo Menéndez, y Sergio Massa.

(Eduardo Aguada) Vidal fue al teatro a ver a Fatima Florez y posó para los fotógrafos.

El encuentro de Menéndez y Massa también fue ninguneada en la Casa Rosada. Un secretario de Estado se burló de la ansiedad del ex intendente de Tigre por querer dar alguna señal de supervivencia política luego del fracaso electoral. Otro, en el Ministerio del Interior, evaluó ante este medio que “el peronismo sabe que tiene que hacer algo distinto para 2019, pero todavía está muy lejos de saber qué es lo que tiene que hacer. Y, menos, qué piensa hacer con Cristina”. La presencia de la ex presidenta en el camino es, para el Gobierno, una garantía de fracaso de cualquier intento de renovación peronista.

Mientras se conocía esa foto -el jueves a la mañana- en la Casa Rosada se felicitaban por el modo en que se había transmitido la noticia de los aumentos en el transporte. En el Gobierno consideran que se eligió un momento oportuno (pleno verano, con mucha gente de vacaciones) y que el anuncio no tendrá un impacto negativo. De hecho, más allá de que son amigos y que el asado estaba previsto desde antes, la cena que compartieron esa misma noche los máximos responsables de la comunicación de Nación, Provincia y Ciudad pareció casi un festejo.

Fuente: Las oportunas fotos de Vidal, un inesperado blanco para los dardos enemigos