La sostenibilidad y la digitalización son las grandes palancas que actúan en la actualidad como impulsoras de la innovación, necesaria para diseñar nuevas estrategias que permitan satisfacer las expectativas y demandas de la sociedad. Esta es una de las conclusiones de los Encuentros en La Vanguardia celebrados esta semana, con la colaboración de EY, sobre la importancia de introducir estrategias de innovación para hacer frente a los grandes retos de futuro.

En los Encuentros en La Vanguardia han participado Josep Maria Bosch, consejero-director ge­neral de Tous; Daniel Calvo, di­rector general comercial de Eu­ropastry; Josep Maria Martí, consejero delegado de Moventia; José Terencio, senior director de Grifols Innovation Office; Mireia Torres, directora de innovación y conocimiento de Familia Torres y Joan Viaplana, director de proyectos de Saba, juntamente con Francisco Javier Palomino y Antonio Capella, socios de EY, y Pere Guardiola, director general comercial de Grupo Godó, que ejercieron de anfitriones.

La gestión del cambio climático requiere de innovación y de nuevos modelos de negocio

Son muchos los factores que colocan a la sostenibilidad entre las ­áreas prioritarias de las empresas a la hora de innovar, pero uno de ellos cobra especial relevancia, según Antonio Capella, socio de EY y experto en sostenibilidad y cambio climático: el consumidor está cambiando sus pautas de consumo, incorporando de forma creciente criterios medioambientales y sociales.

“La estrategia frente al cambio climático exige a las empresas innovación tanto para minimizar los riesgos físicos y regulatorios, como para maximizar las nuevas oportunidades”, asegura Capella. En este marco, es clave que las empresas tengan presentes los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas para hacer frente a los grandes retos globales en 2030, y que se comprometan con actuaciones en línea con los mismos. Se estima que la adaptación a los ODS movilizará en el 2030 más de doce billones de dólares en todo el mundo, siendo la innovación tecnológica una de las palancas primordiales para su consecución.

Mireia Torres, de la compañía vinícola Familia Torres, explica que Torres siempre se ha caracterizado por unir la tradición con la innovación para mejorar la elaboración del vino pero, en la actualidad, el impacto del cambio climático en el proceso de la maduración de la uva obliga a intensificarla. En este proceso, la digitalización es un instrumento de gran ayuda y la compañía está introduciendo innovaciones como la instalación de sensores en los viñedos, que permiten un cuidado más directo de los mismos, optimizando el regadío y reduciendo el empleo de productos fitosanitarios.

(Llibert Teixidó)

La utilización de drones, asimismo, ayuda a seguir de cerca la evolución de los viñedos. La empresa dispone de un departamento de I+D+i que trabaja tanto con medios propios como en colaboración con otros departamentos, con otras empresas, con centros de investigación y con los proveedores. El objetivo es implementar la cultura de la innovación en un sector muy tradicional, algo que beneficia a todos. “La transformación digital y el espíritu innovador –afirma– nos van a permitir hacer frente a los grandes retos que se presentan de forma acelerada”. Un gran número de líneas de innovación en la empresa –explica Mireia Torres– están ligadas a la sostenibilidad, y uno de los objetivos prioritarios es reducir en el periodo 2008-2020 un 30% la huella de carbono”.

Para una gestión eficiente de la innovación en un entorno que cambia constantemente, y en el que las áreas de conocimiento son cada vez más variadas y específicas, Francisco Javier Palomino, socio de EY experto en fiscalidad vinculada a los Incentivos para la Innovación, destaca la importancia de que las empresas fomenten la cultura de las colaboraciones con otros integrantes del ecosistema, bien sean socios tecnológicos o centros de investigación, o bien cooperando con empresas de la propia cadena de valor, como proveedores o clientes.

La necesidad de sellar alianzas con terceros ganará terreno en todos los sectores, pero juega un papel crítico en el segmento de las ciencias de la salud. Una de las compañías más activas en este ámbito es Grifols, que combina la inversión en innovación propia en el segmento de los hemoderivados con la entrada en empresas que investiguen en ámbitos sinérgicos con su propia actividad, explica José Terencio, senior director de la Grifols Innovation Office.

La sociedad cambia sus pautas de consumo y valora más los criterios ambientales y sociales

Para Grifols, señala Terencio, la calidad y seguridad de los medicamentos y de los procesos ha sido siempre uno de los principales motores de la innovación. En este sentido, considera que la innovación es un concepto que acabará por formar parte de la esencia de cada empresa, al igual que ha sucedido con el concepto de los sistemas calidad, que hoy ya nadie discute. “La innovación –dice– se irá extendiendo por capilaridad y será una parte de cada departamento y de cada área de la empresa, que deberán ser innovadores por sí mismos. Lo que es evidente, hoy en día, es que si no innovas estás fuera de mercado”.

Según Francisco Javier Palomino, socio de EY, la digitalización juega un papel crucial en la innovación operacional, ámbito en el que las empresas tienen ya a su disposición avances tecnológicos con el potencial de aportar un gran valor añadido, como la realidad ampliada y virtual, la inteligencia artificial, el internet de las cosas, la robótica, el blockchain y la impresión 3D.

También destaca la importancia de diseñar estrategias de financiación que garanticen la rentabilidad de la innovación combinando los recursos propios con financiación de terceros. “En el contexto actual, incluso las empresas con más recursos tienen dificultades para afrontar en solitario los grandes retos de futuro, por ello se debe aprovechar al máximo toda la oferta de incentivos que hay en el mercado para fomentar la innovación, tanto a nivel individual como en la participación de todo tipo de consorcios”. “La innovación –añade Palomino– antes era una elección pero ahora es una obligación que impacta en todos los departamentos de las empresas y va a ser un catalizador de la competitividad”.

(Llibert Teixidó)

En el segmento de Retail y Gran Consumo, es el propio consumidor el que está fomentando la innovación de las empresas, esencialmente a través del auge de la compra online. Para hacer frente a este reto, Josep Maria Bosch señala que Tous ha creado un comité específico de transformación digital en el que participan todos los departamentos de la compañía. Funciona con carácter transversal, sin rango, con el objetivo de fomentar la creatividad y la innovación, claves en un contexto en el que la necesidad de integrar la experiencia de compra en las tiendas físicas y el canal online introduce grandes cambios en la cadena de operaciones. “El ritmo de introducción de las innovaciones cada vez es más acelerado, y necesitamos estructuras flexibles y ágiles para darle respuesta”, añade Bosch.

Europastry es una compañía que precisamente nació de una gran innovación en el sector, la invención del pan precocido, gracias a su fundador, Pere Gallés. Desde entonces, su estrategia se ha basado en la innovación recurrente y en la internacionalización. Su director general comercial, Daniel Calvo, destaca que CEREAL, el centro de I+D de la compañía, es clave “porque acelera el proceso de innovación. Al producir series cortas podemos ser más atrevidos con los nuevos productos. Rápidamente sabemos si gustan a los consumidores y si es así, escalamos la producción mediante inversiones tecnológicas que los hagan sostenibles. Hemos encontrado el equilibrio perfecto entre atrevimiento y prudencia”.

En los últimos cinco años, Europastry ha invertido 270 millones de euros en I+D. “Creemos en el círculo virtuoso basado en la inversión en productos innovadores, que generan más beneficios que, a su vez, reinvertimos en innovación. Así logramos hacer llegar al consumidor innovación incremental a una velocidad superior”, indica. Ejemplo de ello –dice– es que la bollería de ­Europastry contiene hoy un 30% menos de azúcar que la media del sector.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas movilizarán en el 2030 más de doce billones de dólares en todo el mundo, siendo la innovación tecnológica una de las principales palabras para su implementación

La sostenibilidad medioambiental y la digitalización constituyen un binomio clave que va a redefinir el sector de la movilidad, según Josep Maria Martí, Consejero Delegado de Moventia. El directivo asegura que Moventia fue pionera en España en la aplicación de sistemas de geolocalización en sus flotas de autobuses, pero ahora “los vehículos eléctricos y, en el futuro, los vehículos autónomos, así como las enormes posibilidades tecnológicas que ofrece la digitalización y el uso del móvil abren nuevos horizontes en las formas de desplazamiento y conexión de los viajeros no sólo a escala local sino mundial”.

En este contexto, la estrategia de su empresa se basa en la inversión constante en crecimiento y en la formación de talento para crear equipos de alto rendimiento. “La clave del éxito –dice– es tener gente normal capaz de hacer cosas extraordinarias. El objetivo es ser excelente en todos los ámbitos y procurar estar siempre un paso por delante”.

Al igual que Moventia, Saba está redefiniendo su modelo de negocio para afrontar los grandes retos que plantea la movilidad del futuro. Según Joan Viaplana, el aparcamiento ha pasado de ser un espacio en el que dejar el vehículo a convertirse en un elemento central en todo el proceso de movilidad urbana. “Debemos concebir la movilidad como un servicio y utilizar la tecnología para mejorar la experiencia del usuario”, señala el directivo. Se trata de un punto crítico si se tiene en cuenta que el 20% del tráfico urbano corresponde a gente buscando aparcamiento.

La tecnología permitirá desarrollar, por ejemplo, algoritmos predictivos que ayuden al usuario a identificar con mayor rapidez las plazas disponibles. Los aparcamientos también pueden actuar como centros para la distribución logística para la última milla. “Todas las innovaciones, en cualquier caso, deben traducirse en una mayor eficiencia en las operaciones o carecerán de continuidad en el futuro”, afirma.

En definitiva, según resume Antonio Capella, de EY, la clave para lograr una estrategia de innovación exitosa radica en “gestionar de forma proactiva las expectativas medioambientales, sociales, y de buen gobierno de los grupos de interés; esto se traduce al final en rentabilidad económica”. Para ello es necesaria una comunicación abierta y una relación transparente con toda la cadena de valor.


FUENTE