El sector de los centros comerciales vive un momento dulce en el mercado español. En el otro extremo de la imagen apocalíptica que llega de EE.UU. y superados los duros años de la crisis, las ventas llevan creciendo 18 trimestres consecutivos –desde finales del 2013– y en el 2017 se batió el récord de operaciones de compraventa de centros y parques comerciales con una inversión de 2.700 millones de euros. En consecuencia, los centros comerciales están arañando cuota de mercado en el sector en un momento crítico, con el e-commerce como centro de una auténtica revolución. En la última década, el sector ha pasado de tener un 14,1% a un 18% del pastel de comercio minorista y la afluencia a los centros supera los 1.900 millones de visitas, un 10% más que hace una década.

“El sector está viviendo una segunda juventud, creciendo por encima del sector minorista y con una gran actividad por parte de los operadores con fuertes inversiones para modernizar los centros y adaptarse a los nuevos hábitos de los consumidores”, resume Javier Hortelano, presidente de la Asociación Española de Centros Comerciales (AECC). Los datos desvelan que el 2017 el grueso del sector registró un récord histórico
de ventas con 44.289 millones de euros, un 4,3%, mientras el sector minorista creció un 2,4%.

Varios modelos de éxito

“La crisis de principio de la década, y ahora el e-commerce, han provocado una regeneración total del sector, que está en plena evolución del modelo”, explica Cristina Pérez de Zabalza, responsable comercial de la división de Centros comerciales de CushMan & Wakefield. El concepto de centro basado en marcas hipercomerciales, cine o bolera y fast food ha quedado totalmente obsoleto. Aunque hay tantos centros como necesidades, hay dos modelos que se han probado de éxito. Por un lado, los centros grandes, con grandes operadores y zonas de restauración y ocio; por otro, los centros pequeños con un supermercado y con servicios y empresas locales.

“El modelo está en pleno proceso de evolución –apunta Pérez de Zabalza–. Las grandes marcas piden cada vez más espacio para instalar flag ships en los centros y el área de restauración ha dado un giro radical”. Pero la revolución va más allá: “Los centros se vuelcan en renovar su oferta de ocio, que va desde zona de escalada a escape rooms o áreas de juegos virtuales. Por supuesto, hoy es impensable un centro que no tenga una potente red wifi”, argumenta la responsable de Cushman & Wakefield. En cuanto a las tiendas, “se renueva el portfolio, se ajustan los tamaños y evolucionan los conceptos de las marcas”, asegura Pérez de Zabalza. Un ejemplo destacable es la renovación de las tiendas de deporte, con enseñas como Décimas, JDSports o Sprinter, que han evolucionado en establecimientos modernos y basados en la experiencia de compra. En los centros que mejor funcionan –en Barcelona, Glòries, Diagonal Mar, La Maquinista o Splau– hay cola de marcas y las que ya tienen una buena ubicación piden más espacio.

Otro de los grandes focos de atención de los centros, la restauración, ha dado un giro radical. “Se ha pasado de cadenas de comida rápida a conceptos muy variados, desde restaurantes independientes a marcas que apuestan por la comida sana. La clave es la variedad de oferta y se ha logrado atraer a un consumidor que va al centro a comer”, afirma Pérez de Zabalza. La restauración fue uno de los grandes focos de la renovación del centro comercial Glòries, en Barcelona, con un presupuesto de 140 millones de euros. Propiedad de la multinacional Unibail-Rodamco, además de los operadores que salpican el espacio exterior, apostó por una zona común de restauración de calidad, El Mercat, que incluye operadores locales como Casa Palet o Can Culleretes, además de una variada oferta de cocina internacional.

En cuanto al reto de internet, el sector está volcado en integrarlo al máximo en su modelo de negocio, con iniciativas como ubicar espacios de click & collect para recogida de pedidos online, alquilar espacios de almacén para las marcas o, incluso, lanzar plataformas propias de venta online, como ha hecho el centro outlet TheStyleOutlets.es o estudia la gestora de centros CBRE con el desarrollo de su proyecto Omnichannel Sales System.

“La penetración del e-commerce en España es del 5% frente al 15% de mercados maduros como EE.UU. o Reino Unido”, apunta Javier Hortelano desde la patronal del sector. El presidente de la asociación prevé para el sector un lustro dorado: “En el mercado español hay un parque considerable pero todavía quedan zonas de desarrollo y los operadores están dispuestos a invertir”, sentencia. “Y creemos que el sector, altamente profesionalizado, ha sabido captar lo que quiere el consumidor, como horarios amplios y oferta variada”, añade Hortelano.


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