El entorno macroeconómico está a punto de cambiar. Se espera una subida de tipos más aguda en EE.UU., un repunte de la inflación y un incremento de las tensiones geopolíticas. Todo un cóctel que, según el informe Perspectivas Seculares de Pimco presentado este martes en Madrid, incrementa el riesgo de recesión, que comenzaría de nuevo en EE.UU. alrededor de 2020.

“La posibilidad de una recesión es intensa, pero que nadie piense en una caída como la que se vivió en 2008, lo que puede llegar es una recesión “normal” en una economía que se mueve por ciclos”, ha explicado Geraldine Sundstrom, directora de carteras en la oficina de Pimco en Londres.

Retirada de estímulos de bancos centrales

Los principales motivos sobre los que se asienta la visión de Pimco para el próximo futuro económico se basan en que los bancos centrales ya han cambiado su tendencia, la expansión monetaria ha tocado a su fin y antes o después acometerán subidas de tipos de interés (más agudas en EE.UU.), retirada de estímulos monetarios (QE) con especial efecto en Europa.

A estas decisiones económicas hay que añadir efectos políticos que también pueden añadir leña al fuego de una próxima recesión. Especialmente importantes, según Sundstrom, serán los derivados del crecimiento de los movimientos populistas en Europa y las tendencias proteccionistas que están emergiendo desde Estados Unidos.

El presidente del BCE, Mario Draghi
El presidente del BCE, Mario Draghi (Ben Nelms / Reuters)

Tensiones geopolíticas

“En esta situación, los gobiernos tienen menos herramientas para hacer frente a los cambios económicos lo que puede incrementar las desigualdades y acelerar movimientos populistas”, ha explicado la gestora de Pimco.

En cualquier caso, la recesión, según la firma, será “menos profunda” porque “no hay indicios de un exceso de inversión o de consumo en las empresas ni tampoco en las familias”. También, “el sector financiera con todas las provisiones realizadas tras el estallido de la crisis de 2008 está mejor posicionado”, comenta.

Incremento de la volatilidad

El principal efecto de esa posible recesión será el incremento de la volatilidad en los mercados de capitales. Eso les hace descartar el atractivo de apostar a la baja contra la volatilidad. Una estrategia muy utilizada por los gestores en los últimos años y que fue el origen de las bruscas caídas que registraron los mercados el pasado mes de febrero.

El avance del populismo se nota en países como Italia. En la imagen, Matteo Salvini, ministro de Interior
El avance del populismo se nota en países como Italia. En la imagen, Matteo Salvini, ministro de Interior (Alessia Pierdomenico / Bloomberg)

La tensión también llevará un incremento de las primas de riesgo en los países con más debilidad. “Las apuestas a corto plazo en deuda pública, ganan atractivo”, ha comentado. Cuando se trata de invertir en deuda corporativa, la que emiten las empresas, el consejo de Pimco es “ser muy selectivos” buscando empresas y zonas geográficas con menos riesgo de impago.

Los mercados emergentes podrían ser un buen destino. Los riesgos en Latinoamérica, Rusia y los países asiáticos podrían mitigarse en los próximos meses por lo que, de forma temporal, esos mercados emergentes podrían ser el refugio para las inversiones que busquen huir del riesgo de EEUU, principalmente, y también de Europa.

España no es Italia”

Geraldine Sundstrom

Gestora de Pimco

Pimco, recomienda prudencia a la hora de invertir en renta fija en los países de la periferia de Europa, sobre todo después de la volatilidad que implica Italia. En este sentido, Sundstrom ha dejado claro que “desde fuera la situación en Italia es muy diferente a lo que ocurre en España”.

“Aquí (en referencia a España) ha accedido al poder un partido político que ya ha gobernado en otras ocasiones y que ha demostrado su compromiso con la Unión Europea y el Euro”, ha comentado.

En Italia no solo hay escepticismo sobre el nuevo gobierno. “Tampoco gusta nada la perspectivas de unas nuevas elecciones en las que se vuelva a cuestionar el compromiso del país con la moneda única”, asegura la gestora de Pimco. En el medio y largo plazo, no da ninguna confianza la posición de la banca italiana ante una posible crisis.


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