Andrés Iniesta jugará su último clásico ya que se marchará del Barcelona (AFP)

Parece que fue en el siglo pasado pero ocurrió hace apenas una década. Era la fecha 36 de la Liga Española, el Real Madrid ya había salido campeón con anterioridad bajo la dirección técnica del alemán Bernard Schuster, y el Barcelona del holandés Frank Rikjaard, justo antes de que asumiera Josep Guardiola en su lugar, le hizo el pasillo a los blancos en su homenaje.

Allí estaban. Cuando apareció el Real Madrid en un pletórico estadio Santiago Bernabéu, Carles Puyol, Xavi Hernández, Víctor Valdés, Eric Abidal, Yaya Touré, Lionel Messi y Thierry Henry aplaudiendo a los jugadores del Real Madrid flanqueándolos por haber sido campeones de Liga.

No sólo eso: en el partido anterior que el Barcelona había jugado ante el Valencia, tanto Deco como Samuel Eto’o se habían hecho amonestar y aquella era para ambos la quinta tarjeta amarilla. Cuentan que así evitaron estar presentes en el famoso pasillo y fueron señalados duramente por su entrenador Rikjaard en la conferencia de prensa siguiente.

Eto’o y Deco se hicieron amonesta y evitaron hacer el Pasillo al Real Madrid

Hoy la situación es parecida. La Liga transita su jornada 36, Barcelona ya es campeón y esta tarde se juega el Clásico contra el Real Madrid pero ya lo dijo el director técnico de los blancos, Zinedine Zidane: no habrá homenaje ni nada, porque, según se explica desde el club, los azulgranas tampoco lo hicieron cuando ellos ganaron títulos internacionales.

En el Barcelona explican que sólo se acostumbra a hacer pasillo cuando se gana la misma competencia en la que ellos participan, y no era el caso porque el Real Madrid venía de ganar el Mundial de Clubes, aunque los madrileños insisten en que en 2006, su rival sí que le hizo pasillo al Sevilla.

Los catalanes responden a eso que sí, que es verdad pero fue un caso “excepcional” porque el Sevilla había sido por primera vez campeón de la Copa de la UEFA y el Barcelona, al mismo tiempo de la Liga, y que entonces decidieron hacer un “Doble Pasillo”, homenajeándose mutuamente.

La Guerra del Pasillo fue ganando lugar en un Clásico descafeinado porque el Barcelona no se juega nada por ser ya campeón, y tampoco el Real Madrid, ya clasificado a las copas europeas de la temporada siguiente y camino, además, a la final del 26 de mayo en Kiev ante el Liverpool en búsqueda de su decimotercera Champions League, y entonces lo que se juega es el honor, y poco más, y es en estos casos cuando aparecen estos temas de conflicto entre ambos clubes, enfrentados históricamente.

Real Madrid venció al Bayern Múnich y disputará la final de la Champions League (Foto: Reuters)

Así es que afloró la otra posibilidad que fue creciendo en la semana: que el Real Madrid y el Barcelona aprovechen para homenajear conjuntamente a Andrés Iniesta, que ya comunicó que tras el final oficial de la temporada, acabará su extensa carrera en el club catalán y se marchará a jugar “fuera de Europa” y casi con seguridad en China, aunque esto no lo manifestó.

Fue entonces que el diario Mundo Deportivo de Barcelona comenzó a proponer en forma cada vez más insistente, que siendo que Iniesta es un jugador reconocido en toda España, además no catalán sino manchego (es oriundo de Fuentealbilla, donde tiene bodegas vitivionícolas), y autor del gol más importante de la historia del fútbol de este país (el que le dio el título mundial ante Holanda en Sudáfrica 2010), los dos clubes le hagan “Pasillo” antes de comenzar el partido, iniciativa que también fue aceptada por el diario Marca, de Madrid.

Así es que proliferó en las redes sociales el hashtag #PasilloAIniestaEnElClasico.

Con lágrimas en sus ojos, Iniesta anunció que se marchará del Barcelona (Foto: EFE)

La historia de los “Pasillos” comenzó en 1970, cuando el Athletic de Bilbao reconoció en el viejo estadio San Mamés al Atlético de Madrid en un partido de Copa del Rey porque el club de la capital española había ganado la Liga y entonces fueron homenajeados, al salir a la cancha, jugadores de la talla de Iribar, Clemente, Luis Aragonés o el argentino Gárate.

El primer “Pasillo” en un Clásico fue en 1988, cuando el Real Madrid fue recibido de pie por el Camp Nou y entre aplausos por sus rivales que lo flanquearon, aunque luego en el partido, se impuso aquel Barcelona del “Lobo” Carrasco y del inglés Gary Lineker.

Lineker jugó en el Barcelona que realizó el primer “pasillo” en un clásico

Tres años más tarde, la situación se revirtió y fueron los jugadores del Real Madrid los que homenajearon a sus rivales en el Santiago Bernabeu, pero al final se impusieron los blancos con gol de Aldana.

Los tiempos cambiaron y ya se acepta de ambos lados del mostrador que el Pasillo “es algo discrecional. Es bonito pero es ya decisión de cada uno y nadie está obligado”, como dijo el presidente del Barcelona Josep María Bartomeu días pasados.

“Nadie está obligado”, dijo el presidente Bartomeu (Getty)

Para la mayoría de los protagonistas de este tiempo de mayor enfrentamiento entre catalanes y madrileños, el que debe realizar el Pasillo lo vive como “una humillación” y busca evitarlo por todos los medios.

Acaso Iniesta sea la excusa perfecta para que algo cambie esta vez, aunque ya aparecieron muchos hinchas del Barcelona mostrándose en desacuerdo en que sus jugadores compartan cualquier actividad con los del Real Madrid.

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Fuente: Historia y presente del "Pasillo": por qué Iniesta podría ser la llave de paz entre Barcelona y Real Madrid