Las espadas siguen en alto en El Corte Inglés. Finalmente, el consejo de administración del gigante de la distribución se reunirá mañana jueves a las 12 horas de forma extraordinaria para abordar la destitución del actual presidente, Dimas Gimeno, y nombrar a su sustituto. Todo apunta a que Marta Álvarez, una de las hijas de Isidoro Álvarez, va a rechazar ocupar el sillón de la presidencia y va a delegar dichas funciones en uno de los dos consejeros delegados.

El nombre que se perfila para ocupar dicho puesto es Jesús Nuño de la Rosa, un ejecutivo de consenso. Ahora se ocupa de las división de viajes, informática y seguros. Pese a ello, también se ha barajado el nombre del otro consejero delegado, Víctor del Pozo, que está al frente de todo lo relacionado con el comercio. E incluso sonó en su día el nombre de Manuel Pizarro.

De la Rosa cuenta con el apoyo de las hermanas Álvarez, así como de Florencio Lasaga, uno de los consejeros más veteranos del grupo. De convertirse en presidente, sería el quinto en la historia del grupo de grandes almacenes y el primero ajeno a la familia fundadora. En el orden del día se han fijado tres únicos puntos: aprobación del acta anterior y reunión del consejo, cese y nombramiento del presidente y ruegos y preguntas.

Nuño de la Rosa se perfila para la presidencia

Esta reunión se va a celebrar a petición de siete de los diez consejeros. En concreto, están a favor del cese Marta y Cristina Álvarez, Florencio Lasaga, Carlos Martínez, Jesús Nuño de la Rosa, Víctor del Pozo y Paloma García. También respaldaron la celebración de este consejo extraordinario Manuel Pizarro y Shahzad Shahbaz, el representante del jeque catarí, aunque ellos no expresaron el sentido de su voto.

Si se mantienen las posturas del último consejo ordinario del pasado 30 de mayo, la destitución contará con un respaldo del 70% de los miembros del máximo órgano de control.

Gimeno convoca un consejo para la salida a bolsa

Ayer por la mañana se celebró un encuentro crucial en la sede madrileña de Hermosilla del gigante de la distribución entre Gimeno y Nuño de la Rosa. El actual presidente solicitó retrasar su destitución a un consejo a celebrar el 12 de julio, ya que según algunas fuentes, “le preocupa mucho quién va a liderar el proyecto y que se haga bien, pero no ha sido posible un acuerdo”. Ante la falta de acuerdo, se han convocado dos consejos: uno para mañana jueves y otro para el 12 de julio. Este último convocado por el propio Gimeno.

El número uno de la compañía, que hasta ahora no se ha planteado dimitir, propone para ese consejo de julio varios puntos entre los que figuran adaptar la compañía a normas de buen gobierno corporativo, crear una comisión de nombramientos y retribuciones, acuerdos sobre el plan de sucesión del presidente y la posible salida a bolsa. También plantea que se analicen denuncias sobre prácticas irregulares en distintas áreas de negocio de la empresa, entre las que sobresale la división de seguridad. Previsiblemente, para ese día Gimeno ya no llevará el timón del grupo de distribución y el nuevo plan estratégico lo fijará el nuevo equipo.

Cierre en falso

“Nuño de la Rosa es un hombre de consenso, pero es un cierre en falso porque la guerra entre las dos ramas familiares va a continuar en los tribunales”, explican fuentes conocedoras de El Corte Inglés.

Con este nuevo capítulo de la batalla accionarial se abren nuevos frentes, como si Gimeno, respaldado por su rama familiar (su madre y su tío César) va a impugnar el consejo de mañana jueves. Incluso, si él mismo va a acudir a un consejo en el que se va a votar su destitución, ya que no ha sido convocado por él sino, ante la omisión, por otros miembros del consejo.

Gimeno, que asumió la presidencia en septiembre del 2014, tras el fallecimiento de su tío Isidoro Álvarez,“conoce bien los problemas organizativos que existen dentro de la casa, con lo que podría seguir poniendo demandas en los tribunales para defender su posición”, apuntan algunas fuentes. Sus desavenencias en la gestión han ido creciendo con las hermanas Álvarez , que a través de Iasa controlan un 15%, y con la Fundación Areces, que posee un 37,39% del grupo de distribución y de la que ha perdido el apoyo.


FUENTE