R. RIOJA

  • O Cristiano Ronaldo o Leo Messi se han llevado el galardón siempre en desde 2008.
  • Modric, Griezmann y Mbappé amenazan este año su reinado. La final del Mundial, clave.

Mbappé y Griezmann

Kaká en 2007. El brasileño es el último jugador no llamado Cristiano Ronaldo o Leo Messi que se llevó el codiciado, y últimamente siempre polémico, Balón de Oro. Desde entonces, en cinco ocasiones lo ha ganado el portugués -incluidas las dos últimas- y en otras cinco el argentino.

Este 2018 puede ser distinto. El flojo Mundial que ambos han realizado, con eliminación en los octavos de final de sus selecciones, y el brillante papel de otros grandes jugadores en Rusia puede hacer que haya un cambio y que el nuevo rey del fútbol salga de la final que el domingo disputarán Francia y Croacia. Por el camino, eso sí, parece que se ha quedado al que todos señalaban como el heredero, Neymar.
favoritos

Luka Modric: Su actuación en este Mundial, llevando a una selección lejos de ser una de las favoritas como Croacia a la final, le ha convertido en el candidato número 1 al menos hasta que se juegue el partido del domingo.

Modric se ha convertido en el mejor centrocampista del mundo por su capacidad para echarse al equipo a sus espaldas, nunca elude la responsabilidad, siempre se ofrece. Pero es que además su esfuerzo es siempre generoso, verle tirarse al suelo y correr a por balones que parecían perdidos en las prórrogas de los encuentros ha sido uno de los grandes momentos del campeonato.

El croata no solo ha triunfado con su selección. De los grandes candidatos, es el único que también ha conquistado esta temporada la Champions, siendo pieza clave en el Real Madrid tricampeón de Europa. Así, suma gran nivel individual y éxitos colectivos en los dos grandes torneos de la temporada.

Kylian Mbappé. El claro ejemplo de cómo ‘petarlo’ el día D te coloca en la terna de candidatos. Su exhibición ante Argentina, eliminando del Mundial nada menos que a Leo Messi, ha sido la mejor actuación individual del torneo.  El galo lo ha hecho bien en cada partido del torneo, brillando también en las semifinales ante Bélgica.

Lo que asusta de Mbappé es su juventud. Solo tiene 19 años y ya está considerado uno de los mejores futbolistas del mundo, además de la mayor promesa del planeta. Su temporada en el PSG ha sido buena, aunque algo a la sombra de Neymar.

Antoine Griezmann. Curioso el caso del galo, que a veces parece que no está, pero las estadíticas le señalan como el jugador más decisivo, con diferencia, de la máxima favorita a llevarse el Mundial. Cuando no marca, asiste, y si no, se sacrifica por el equipo y participa siempre en el juego pese a su posición.
Griezmann es la estrella indiscutible del Atlético de Madrid y el jugador clave para lograr plantar cara, en gran medida, a los dos transatlánticos del fútbol español. A falta de Champions, fue clave en que los rojiblancos ganaran el otro título continental en juego, la Europa League.

SE ALEJAN

Cristiano Ronaldo. Llegó a Rusia como el gran favorito a repetir, por tercer año consecutivo, como mejor jugador del mundo. Con la Champions bajo el brazo, un buen Mundial hubiera hecho que nadie discutiera su elección.

Cuesta decir que Cristiano no lo ha hecho bien en el Campeonato del Mundo, pues ha firmado cuatro goles en cuatro partidos, pero lo cierto es que se esperaba más. El primer día, dio una exhibición, con un hat-trick a España, y el segundo marcó el gol de la victoria ante Marruecos. Pero desde entonces, desapareció. Falló un penalti ante Irán, los lusos pasaron de milagro a octavos, y allí cayeron ante Uruguay con un Ronaldo que lo intentó todo pero que no estuvo acertado. Se fue a casa con la sensación de haber perdido una gran ocasión.

Leo Messi. El argentino no solo tiene complicado llevarse el Balón de Oro, es que podría incluso quedarse fuera del podio, algo que no pasa desde 20xx.
La temporada a nivel individual con el Barça ha sido espectacular, una vez más. Se ha hinchado a meter goles (Pichichi en España) y sobre todo ha dejado la sensación de haber dominado tanto en la Liga como en la Copa del Rey.

Sin embargo, su temporada tiene dos peros muy importantes. En primer lugar, el fracaso de su equipo en Champions, del que él no se libra, estuvo desaparecido en Roma. Y, sobre todo, su gris actuación con Argentina. Cuando se viste la Albiceleste, parece otro, y pese a que fue importante ante Nigeria para evitar el bochorno de caer en la fase de grupos, la sensación que dejó en Rusia es la de jugador superado por los acontecimientos.

Neymar Jr. Es el jugador llamado a ser el sucesor de la ‘era Messi-Cristiano’, aunque de momento no será este año. Se fue de Barcelona para alejarse de la alargada sombra del argentino, y en el Paris Saint-Germain ha firmado unos números de escándalo (20 goles y 13 asistencias en los 13 partidos que jugó en la liga francesa).

Sin embargo, no pudo reinar en Europa (tuvo una inoportuna lesión que le impidió jugar la vuelta de octavos ante el Real Madrid, eso sí) y en el Mundial, se esperaba más de él y de Brasil. Los cuartos de final, con derrota ante Bélgica, dejaron un amargo sabor y retrasaron el anunciado reinado de Neymar. Este año, eso está claro, no será en el que gane el Balón de Oro.


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