Algunos lo hacen completar sus estudios. Otros llegan con la ilusión de tener una experiencia de vida distinta. Otros, ya con sus títulos de grado, quieren especializarse. La inmigración colombiana a la Argentina y, principalmente a Buenos Aires, creció exponencialmente en los últimos años impulsada principalmente por la rica y prestigiosa oferta educativa del país, tanto en el ámbito público como en el privado. Pero esa búsqueda inicial, a la vez, se ve potenciada en parte porque, según los especialistas, quienes llegan desde aquel país tienen rápidamente oportunidad de trabajar en áreas de atención al cliente, gastronomía y desarrollo tecnológico, entre otras. ¿Por qué? Los expertos destacan la amabilidad, el buen trato, la predisposición y hasta la elegancia en el habla de los colombianos como factores distintivos a la hora de ser convocados a distintos puestos de trabajo.

Las cifras oficiales lo demuestran: de acuerdo a los números de los censos de 2001 y 2010, la comunidad colombiana en la Argentina creció de 3.876 personas a 17.576, es decir, un 353%. En tanto, según cifras de la Dirección Nacional de Migraciones, entre 2011 al 2015 se resolvieron cerca de 23 mil solicitudes de radicación permanente de colombianos en suelo argentino.
El fenómeno creció tanto en los últimos años que hasta el diario español El País llegó a analizarlo en sus páginas. En un artículo publicado en 2016 el matutino se preguntó “¿Por qué hay tantos colombianos estudiando en Argentina?” y aseguró que “unos 10.000 cursan cada año en Buenos Aires, atraídos por la calidad y los bajos costos”.

Según detalló El País, un informe realizado en 2016 por la Universidad de Tres de Febrero (Untref) y el consulado de Colombia en Buenos Aires “determinó que el 42% de los estudiantes colombianos elige la UBA, que es pública y gratuita para las carreras de grado, y el 21% concurre a privadas”. En tanto, el sondeo apunta que, pese a lo que muchas veces se repite sin información fehaciente, “el 77% paga por sus estudios”. “De los que pagan, 57% lo hace por un posgrado de universidad pública y el 35% por alguna carrera de grado. Tres de cada 10 colombianos cursa una humanística, pero sin duda la gran estrella es medicina, que ocupa al 17% del total de las elecciones”, afirma el medio español.

Estudia, militancia afro e identidad

Lisa María Montaño llegó a la Argentina proveniente de Cali. Recibida de periodista en 2017, es modelo publicitaria y referente afro.

Lisa María Montaño es una de las inmigrantes colombianas que eligió Argentina para formarse. “Nací en Cali, soy afrocolombiana. Soy la tercera de cuatro hermanos”, se presenta con cordialidad en diálogo con Infobae. La joven, que hoy tiene 31 años y lleva siete en el país, sabía desde que terminó el secundario que quería superarse y seguir estudiando. “Yo vivía muy frustrada por no poder estudiar, pensaba ‘me voy a quedar bruta, voy a repetir la historia y el mismo patrón de mi familia, no voy a tener nada, voy a terminar como vendedora ambulante'”, comenta.

De acuerdo a los números de los censos de 2001 y 2010, la comunidad colombiana en la Argentina creció de 3.876 personas a 17.576, es decir, un 353%

Así fue que llegó a pensar en viajar para cursar la carrera de Contador Público. “Yo vine a la Argentina neta y exclusivamente para estudiar. Ese era el único objetivo. Vengo de una familia muy humilde, por ende todo era siempre ‘no hay’, ‘no podemos’, ‘no alcanza’. Entonces la opción de pensar en viajar no era ni siquiera algo lejano, era algo directamente imposible. En Colombia para muchos Estados Unidos y Europa se ven como el primer destino. Y Argentina, en aquellos años, nada. Yo pensaba que la Argentina era un país muy pobre, que estaba muy mal porque lo único que yo había escuchado de aquí fue todo lo que pasó en 2001. Veía las imágenes de la gente buscando comida en la basura y peleándose. Si me decías Argentina yo pensaba en que el presidente se fue en helicóptero, la gente estaba mal. No tenía ninguna otra asociación”, recuerda hoy sentada en un bar del centro porteño. Por el contacto con un argentino que tenía una novia que había nacido en Cali, Lisa llegó primero a Santiago del Estero, donde vivió tres años.

“En Santiago del Estero todo el mundo me miraba, me miraba y me miraba. ¡Era como Beyoncé en el Desierto del Sahara!”, sonríe y agrega: “Varios me preguntaban si yo era modelo. Hasta que un día dije ‘voy a pensar en esto'”. Así fue que, con esfuerzo y muchos miedos porque no conocía el rubro, comenzó a trabajar como promotora y modelo publicitaria y, con el tiempo, se trasladó a Buenos Aires. Pero no perdió de vista su intención original, que era estudiar. Entonces, después de un año de trámites y distintas dificultades, se inscribió finalmente para estudiar en una escuela de periodismo privada. Los primeros tiempos no fueron sencillos porque el nivel de exigencia académica aquí era más grande que en su país. Pero no bajó los brazos. Ya durante el segundo año de su cursada, encontró además un tema que de alguna manera la interpeló. “Hice un trabajo sobre cultura afro para una materia y a partir de ahí ya no paré”, relata hoy la joven, que se convirtió en una de las referentes afro en el país.

“Yo hasta ese momento no me había reconocido antes como mujer negra ni había entendido del todo mis raíces. En el medio me llamaron a presentar el Buenos Aires Celebra Afro. Que yo fuera yo la presentadora me interpeló todavía más”, apunta. “Aquí lo negro tiene mala prensa. Todo lo malo es negro. El negro de ‘m’, el negro no sé qué. Y después vienen y me dicen ‘pero no es contigo, son los negros de alma’. Entonces tú me estás queriendo decir, si vamos a los colores, que mi alma no puede ser negra como mi piel. Tiene que ser blanca para poder ser buena y pura”, protesta Lisa. En las últimas semanas Lisa se recibió de periodista y comenzó a cursar la licenciatura para tener un título universitario. Mientras sigue presentándose a castings y trabajando duro para poder pagar los gastos de todo, reflexiona: “Lo único que me falta para sentirme completa es tener un trabajo estable. La publicidad es muy buena pero tiene eso de que hay que esperar. A veces podés pasar meses y meses sin filmar. Es zozobra todo el tiempo, lo de ¿quedé o no quedé?”.

El hombre que tiene todas las respuestas

Miguel Ortiz es experto en sistemas y creó el sitio Viajar a Argentina Hoy, una referencia ineludible para los inmigrantes que llegan al país. Trabaja en una importante entidad financiera de Buenos Aires

Miguel Ortiz llegó desde Colombia a Buenos Aires en 2009. Tenía 23 años y la experiencia de llegar a un país que desconocía completamente solo lo marcó. “Sufrí la experiencia de no tener información, sufrí la migración complicada de no saber qué es lo que tenés que hacer para ir otro país. Era el primer viaje internacional que hacía”, cuenta a Infobae. Experto en temas informáticos, muy curioso e interesado por ayudar a sus compatriotas, se le ocurrió entonces compartir su experiencia en un blog, Viajar a Argentina Hoy, que en la actualidad se convirtió en un sitio ineludible para los que deciden emigrar con datos actualizados sobre trabajo, estudio, trámites y vivienda, entre otros. “Allí contaba sobre los trámites que había hecho, sobre qué cosas tener en cuenta. En un principio no lo consideré muy relevante y no le di mucha pelota, digamos, pero con el paso de los años se convirtió en un punto de referencia para muchos. Extranjeros, no solo colombianos. Ahora tengo gente de muchísimos países visitando el sitio, son más de 100 mil personas por mes”, revela.

La comunidad de interesados llegó a crecer tanto, que Miguel tuvo que dejar de responder personalmente a cada uno de los que le pedían asesoramiento. Sin embargo, continúa compartiendo toda la información necesaria para los extranjeros interesados en la Argentina y, a la vez, la página sigue creciendo. En la actualidad publica además regularmente en el diario colombiano El Tiempo, donde brinda información exclusivamente a sus compatriotas. Mientras tanto, con ocho años en el país, Ortiz se desempeña en una importante entidad financiera local. “Como yo trabajo en sistemas esto es algo que en Argentina se da muy bien. Nunca tuve problemas para trabajar para diferentes empresas”, explica.

‘En Santiago del Estero todo el mundo me miraba, me miraba y me miraba. ¡Era como Beyoncé en el Desierto del Sahara!’, dice la modelo y periodista Lisa María Montaño

Al estar en contacto permanente con los interesados en radicarse en Argentina, Miguel conoció distintas experiencias de inmigrantes colombianos, principalmente en Buenos Aires. “Hay de todo. Es muy variado. A través del contacto que yo tengo del sitio hay una infinidad de ejemplos. Algunos lo hacen por cuestiones educativas, algunos por salud, otros justamente por una experiencia de vida distinta o búsqueda de oportunidades diferentes. Es cierto que hubo una gran cantidad de estudiantes, hubo una oleada por 2006 y 2009. Muchos vienen por temas de posgrados: muchos de los perfiles son de personas que ya egresaron de una carrera y vienen buscando perfeccionarse por uno o dos años”, explica.
Sobre la inserción de los colombianos en el ámbito laboral del país, Miguel analiza: “No es un secreto para nadie el tema de la actitud y la voluntad de servicio que tiene el extranjero en general, ya no solo el colombiano. Podríamos decir que es más atento. Hay una facilidad para la atención de las personas y eso ha destacado específicamente a los colombianos en el rubro gastronómico. Es una cuestión cultural, no tiene nada que ver con ‘bueno’ o malo”. El argentino tiende a ser tal vez más frío cuando el colombiano o el venezolano es más cálido. Creo que buscan mucho eso, esa actitud de servicio. Y también hay una mayor proactividad en el sentido de que la persona está viniendo a radicarse a un lugar totalmente nuevo y desconocido”.

Cumplir un sueño

Juan Felipe Guevara llegó a Buenos Aires con la ilusión de estudiar periodismo deportivo. Modera distintas páginas de Facebook y grupos de Whatsapp con miembros de la comunidad colombiana

La historia de Juan Felipe Guevara, oriundo de la región colombiana de Boyacá, difiere un poco del común. Es que con 32 años y luego de trabajar en su país por mucho tiempo en locales de su familia dedicados a vender objetos de seguridad para empresas, sintió que llegaba el tiempo de perseguir un sueño: convertirse en periodista deportivo. “Llegué a Buenos Aires hace tres años”, le cuenta a Infobae ilusionado y agrega: “Siempre tuve el sueño de ser periodista y estudiar periodismo deportivo. Siempre me gustó el deporte. Pero en Colombia la carrera que haga énfasis en periodismo deportivo no existe. Entonces vi una opción en la Universidad de Palermo de Argentina. Gracias a dios llevo tres años. De hecho ya soy un poco grande, es como mi segunda carrera. Pero esta vez es hecha menos por necesidad y más por pasión”.

Abocado principalmente al estudio, Juan Felipe también pasa sus días trabajando con la comunidad colombiana en Buenos Aires detrás de grupos de Facebook y Whatsapp llamados “Colombianos en Buenos Aires Argentina”, que tienen en la actualidad más de 30 mil miembros.

Hay mucho interés de colombianos por Buenos Aires. A diferencia de otra migración que he visto, el colombiano está muy interesado por estudiar

Principalmente lo hace organizando eventos y ayudando a sus compatriotas con algunos trámites. Es que, según su experiencia, la mayoría de los colombianos tiene interés en la oferta educativa argentina pero los papeles pueden llegar a llevar mucho tiempo.

“Hay mucho interés de colombianos por Buenos Aires. A diferencia de otra migración que he visto, el colombiano está muy interesado por estudiar. Y, obviamente el colombiano casi por una cuestión de genes es muy trabajador”, apunta.

Al llegar a Buenos Aires una de las cosas que le impactó fue, justamente, encontrarse con tantos compatriotas. “Me pareció curioso cuando llegué. Porque uno va con la expectativa de ‘uy, voy a Argentina, el rock, el asado, el fernet’. ¡Y llego y hay colombianos por todos lados!”, señala entre risas.
Consultado sobre el ámbito laboral de acuerdo a su experiencia y a lo que le transmiten los miembros de la comunidad, asegura: “Generalmente los trabajos donde más piden colombianos es en atención al público, sobre todo en restaurantes y bares. El colombiano es muy abierto, es muy amiguero, como decimos nosotros. Es muy fácil de tratar. No lo digo por presumir, pero el colombiano es respetuoso. También hay mucha gente que busca trabajo en los call-centers y se sabe que los colombianos son muy apetecidos ahí.

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Fuente: Cordialidad, esfuerzo y búsqueda de oportunidades: quiénes son y cómo viven los jóvenes colombianos que eligieron Buenos Aires