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  • Guiones que se autodestruían a las 24 horas, nombres en clave… fueron algunas de las técnicas.
  • Las despedidas de Kit Harington, Maisie Williams y Emilia Clarke tras rodar sus últimas escenas de la serie.

Juego de Tronos

El rodaje de la esperada octava y última temporada final de la serie Juego de tronos ha estado rodeado del más puro secretismo, una labor más que complicada teniendo en cuenta el amplio despliegue de esta superproducción televisiva en personal, actores y localizaciones exteriores —algunas de ellas en España—.

Algunos actores han confirmado y desmentido los rumores surgidos a lo largo de estos meses sobre cómo evitaron las filtraciones sobre la serie de HBO, recoge el portal especializado Eonline.

Respecto a la teoría de que se habían rodado varios finales de la serie para evitar filtraciones y spoilers indeseados, Maisie Williams (Arya Stark en la ficción) desterró esa idea en una entrevista en el programa Jimmy Kimmel Live en febrero. “Cuando lo escuché pensé inmediatamente: ‘No creo que tengamos el presupuesto para filmar muchos finales diferentes”, dijo entonces.

Sin embargo, una técnica que sí llevaron a cabo para mantener en secreto la trama fue la autodestrucción de los guiones, de los que nunca han existido en soporte de papel.  “Todo es verdad”, afirmó Sophie Turner en una entrevista en Digital Spy publicada a principios de semana.

“No nos daban nada en formato físico. Lo teníamos en una app. Nos enviaban nuestra parte de la escena que íbamos a rodar al día siguiente, así que teníamos que aprenderlo todo el día anterior“, ha contado Turner, que encarna a Sansa Stark en Juego de tronos.

Una vez leído el guión, “desaparecía a las 24 horas y ya nunca más se podía acceder a él. ¡Era más estricto que la seguridad de la Casa Blanca!”, ha bromeado la joven actriz.

Esta afirmación de Turner concuerda con lo que el actor Nikolaj Coster-Waldau (Jamie Lannister) dijo hace escasos meses en una entrevista a Esquire. “Son muy, muy estrictos. El nivel de este año es de locos”, aseguró entonces. “De hecho, recibimos los guiones y filmamos la escena; solo los tenemos digitalmente, y cuando has terminado la escena, simplemente desaparecen. Es como Misión Imposible“, comparó el actor.

Pegatinas en móviles y nombres en clave

Las restricciones no solo afectaron a los actores. Según ha revelado Sophie Turner, aquellas personas que visitasen el rodaje “tenía pegatinas en sus móviles para no poder tomar fotos”.

Asimismo, los nombres de cada uno de los actores del elenco de la serie estaban escritos en clave en los horarios de papel donde establecían quién rodaba ese día “para que nadie supiera quién iba a estar realmente en el set”.

Hasta el nombre de la propia serie fue bautizada con un nombre falso para engañar a los transeúntes que pasaban por los lugares de rodaje. “Fue Cara de Ángeles, ¡totalmente aleatorio!”, señaló Turner.


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