No hay futuro sin educación

en Politica el 14/01/2018

Nuestra escuela ha dejado de ser la escuela modelo a ser imitada, como lo había sido por muchas décadas, desde fines del siglo XIX. Mientras que Juan B. Alberdi decía “gobernar es poblar”, la extrapolación de su aserto al siglo XXI podría expresar “gobernar es educar”. Las naciones que avanzan, reducen la pobreza y mejoran al mismo tiempo la equidad en la distribución del ingreso, lo hacen siempre fortaleciendo la acumulación de capital humano calificado gracias a eficaces sistemas educativos.

No hay igualdad de oportunidades sin una efectiva universalización de la escuela secundaria para todos los adolescentes, cualquiera sea el nivel socioeconómico de sus familias. Pero no habrá universalización de la escuela secundaria sin un previo acceso igualitario a una educación primaria de calidad.

El primer paso hacia esta meta de inclusión social es la jornada escolar extendida (JEE) exigida por la ley 26075 del año 2006, que en su artículo 2 estableció como meta hacia el año 2010: “Lograr que, como mínimo, el 30% de los alumnos de educación básica tengan acceso a escuelas de jornada escolar extendida o completa, priorizando los sectores sociales y las zonas geográficas más desfavorecidas”. Además, la ley nacional de educación ratificó posteriormente, en su artículo 26, esta meta: “Las escuelas primarias serán de jornada extendida o completa”.

Pasó ya más de una década desde la sanción de estas dos leyes educativas, pero es notorio el incumplimiento de estas importantes disposiciones legales. Según el Anuario de Estadísticas Educativas del año 2015, publicado por el Ministerio de Educación, la realidad era la siguiente: la matrícula total primaria estatal era de 3,5 millones de alumnos en todo el país, pero 471 mil, es decir, apenas el 13,4% del total, gozaba de este importante beneficio de escolarización. Cumplir esta meta escolar del 30% con JEE exigiría incrementar esta matrícula en nada menos que 584 mil niños, es decir, un 124 por ciento.

La desigualdad es notoria entre las provincias, ya que mientras Tierra del Fuego, Córdoba y CABA tienen en JEE más del 45% del total de alumnos estatales primarios, en el otro extremo encontramos a Neuquén, Santa Cruz, Corrientes y el Conurbano, con menos del 5% de alumnos incluidos en este tipo de escolarización.

Estamos lejos de cumplir las concretas exigencias legales en materia educativa, esto es grave para el futuro de nuestro país, ya que sin una solida formación escolar en el nivel primario no podremos avanzar en el cumplimiento de la ley nacional de educación, que estableció la obligatoriedad escolar hasta cumplir el ciclo secundario.

Fuente: No hay futuro sin educación

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