La red 5G tal vez no sea lo bastante buena para los vehículos autónomos

en Politica el 13/01/2018

Una autopista remota en Arizona. Imagen: Nicholas A. Tonelli/Flickr.

Las redes en malla de auto a auto podrían abrir la posibilidad de que haya vehículos autónomos donde no hay internet.

Si estás súper entusiasmado con la idea de tener un vehículo autónomo para que te lleve por la ciudad mientras te pones al día en Netflix o tomas una siesta, te tenemos malas noticias: las actuales disparidades geográficas en el acceso a Internet significan que eso probablemente no va a suceder en al menos otros 15-20 años.

“La gente siempre me pregunta: ‘¿Cuánto tiempo hay que esperar para poder comprar un vehículo autónomo?’. Y mi respuesta es: ‘Bueno, ¿a dónde quieres ir?'”, me dijo en una entrevista telefónica Ross McKenzie, director general del Centro Waterloo de Investigación Automotriz (WatCAR, por sus siglas en inglés). Los vehículos conectados/autónomos (CAV) necesitan redes inalámbricas ubicuas, confiables y extremadamente rápidas para comunicarse con otros vehículos, infraestructura y dispositivos mientras conducen. Cualquier tipo de retraso o período de latencia en la transmisión de información vital a un automóvil autonómo podría ser extremadamente peligroso.

Recorrer la ciudad con una infraestructura autónoma compatible es algo que podría logarse en las próximas dos décadas, dijo McKenzie. Por lo pronto, los viajes interurbanos se complican debido a las vastas zonas muertas donde ni siquiera puedes obtener señal para tu celular, y mucho menos contar con que tu automóvil no te lleve directo a un precipicio.

The Autonomoose, un automóvil autónomo que fue desarrollado y probado en la Universidad de Waterloo. Imagen: Universidad de Waterloo

El problema es que hay amplias zonas del mundo que tienen una cobertura terrible de telefonía celular e Internet y no existe la certeza de que la sucesora de la red celular 4G, la 5G, será suficiente para impulsar la industria de los vehículos autónomos. Eso significa que los fabricantes de los CAV tendrían que ponerse creativos para proponer soluciones de red nuevas y potencialmente revolucionarias, como las redes en malla.

Antes de que te imagines a estos vehículos desviándose hacia una multitud debido a una falla en la conexión, debes saber que hay una banda de espectro inalámbrico (5.9 GHz) actualmente reservada para los CAV. Ese espectro se usa principalmente para las comunicaciones de corto alcance (DSRC), es una red inalámbrica que funciona de manera separada de la red 4G/5G y Wi-Fi para habilitar la señalización de vehículo a vehículo y de vehículo a infraestructura.

Pero como su nombre lo indica, la idea es que sea una solución de corto alcance. Por lo general, cubre una distancia de un kilómetro, por lo que todavía necesitaríamos una red global para comunicarnos más allá de ese rango.

Si la inminente red 5G tuviera la infraestructura adecuada para conectar las áreas remotas al rápido Internet inalámbrico, se podrían resolver potencialmente algunos de los problemas de comunicación de los CAV.

“Pero luego tendríamos un problema económico”, dijo Robert Fitts, presidente interino de un consorcio canadiense de empresas de telecomunicaciones y redes conocido como CENGN. Hacer una red de carreteras verdaderamente conectadas le costaría muchísimo dinero a las empresas de telecomunicaciones, señaló. “¿Quién va a pagar por eso?”.

Las empresas de telecomunicaciones tienen pocos incentivos financieros para ofrecer cobertura estable, de baja latencia y alta velocidad a lo largo de toda la red de carreteras: les costaría miles de millones de dólares construir toda la infraestructura sólo para dar servicio a relativamente pocos usuarios. En cambio, les interesa más brindar un mejor servicio a las áreas de alta densidad, donde es probable que encuentren una masa crítica de clientes.

Parte del retraso en todo esto es que no está claro cómo los proveedores de redes inalámbricas obtendrán dinero de los CAV. Por lo que, en el escenario actual, la tarea (y el presupuesto) normalmente le corresponde al gobierno.

Las redes en malla, o el permitir que la gente use su conexión a Internet para darle acceso a otros podría solucionar potencialmente algunos de los problemas de comunicación que enfrenta la industria de los CAV, dijo Jason Ernst, científico en jefe de redes para el fabricante de redes en malla RightMesh, quien posee un doctorado en redes en malla y en redes inalámbricas heterogéneas.

“La idea de la red en malla es permitir la comunicación de teléfono a teléfono a teléfono”, dijo Ernst, o en este caso, de automóvil a automóvil a automóvil.

Puedes visualizarla como una cadena: el primer enlace tiene una conexión Wi-Fi, y todos los demás enlazados a él se conectan a su conexión para acceder a Internet en lugar de que cada uno se conecte individualmente a una torre de telefonía celular. En el contexto de los CAV, esa conexión podría ser Wi-Fi, 4G/5G o DSRC, o alternar entre ellas.

RightMesh, con sede en la Columbia Británica, está desarrollando actualmente estas redes en lugares del mundo que están en vías de desarrollo y que tienen una gran densidad poblacional, como la India, Bangladesh y América Latina, donde hace falta Wi-Fi e infraestructura celular. “Todas las personas que estén conectadas directamente a una torre del telefonía celular pueden convertirse en su propio mini-ISP (proveedor de servicios de Internet)”, dijo Ernst. La tecnología también se está utilizando en Estados Unidos en las comunidades que han sido ignoradas por las compañías de telecomunicaciones.

En un escenario donde los CAV ya estén en uso, todas las conexiones inalámbricas a Internet, incluidas las conexiones de los hogares y negocios cercanos a la carretera, podrían usarse como dispositivos de comunicación vehicular.

Para incentivar a los suscriptores de Internet a abrir sus conexiones inalámbricas a quienes pasen cerca, Ernst propuso un programa de reventa de datos donde las personas pueden ganar dinero por los datos de plan no utilizados, como el programa de blockchain que usa RightMesh para redes en malla móviles. Le ahorraría a las empresas de telecomunicaciones dinero en infraestructura y electricidad (el Wi-Fi consume alrededor de 23 veces menos energía que la red 4G, según Ernst), pero esto invariablemente también pondría en peligro el modelo de suscripción en el que las empresas de telecomunicaciones basan todo su modelo comercial.

“Todas estas compañías de telecomunicaciones normales son resultado de lo que conocen. Saben cómo monetizar las telecomincaciones en suscripciones”, dijo Ernst. “Es difícil monetizar una red de automóvil a automóvil”.

Publicado originalmente en VICE.com

Fuente: La red 5G tal vez no sea lo bastante buena para los vehículos autónomos

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