"Hacer dietas es una batalla perdida": consejos para no entrar en crisis con el cuerpo de cara al verano

en Politica el 28/11/2017

La oferta de dietas milagrosas aumenta, en tiempos en los que se multiplican los festejos (Getty Images)

Cuando llega el calor y se aproxima el verano se exacerba en muchas personas –generalmente mujeres– la disconformidad con la imagen que devuelve el espejo, que, lógicamente, permanece todo el año, pero llegado el momento de destaparse hace estragos.

Cuando el año comienza su etapa final, empiezan a aparecer en forma masiva las publicidades de mujeres con ropa fresca o en traje de baño. Todas ellas cuentan con caras extraordinarias, cuerpos perfectos, peinados increíbles y cánones de belleza que se establecen demasiado altos para ser alcanzados por una mujer común que no vive para la apariencia física, que es estudiante, madre, esposa, profesional, jubilada o cualquiera sea su actividad.

Y como la vida diaria no suele dejar mucho tiempo para el cuidado de la imagen propia, no son pocas las mujeres que incurren en soluciones rápidas o drásticas para el tan anhelado cambio físico.

En la Argentina, según la última encuesta de factores de riesgo del año 2013, el 57,9% de la población tiene exceso de peso, el 37,1% tiene sobrepeso y el 20,8% tiene obesidad

“Ante esta desesperación hay demasiada oferta a la vista. Argentina es uno de los países que cuentan con más dietas y recursos para bajar miles de kilos en 10 días; tenemos dietas de 700 kcal diarias, batidos de diversos sabores, dietas sin hidratos de carbono, la paleo, la cetogénica, panqueques en polvo, viandas, jugos adelgazantes, libros, celebrities recomendando píldoras, instagrammers de nutrición sin aval profesional y miles de promesas más que, en un aparato psíquico vulnerable y que pide ayuda a gritos, serán catastróficos”. Así resumió la situación la médica especialista en Nutrición Virginia Busnelli (MN 110351).

Según la directora médica de Crenyf, “muchas mujeres aceptan y comienzan convencidas con la dieta que eligieron, generalmente el día lunes es el inicio y es allí donde coincide el comienzo de la privación con la mejor época para disfrutar de las salidas, las despedidas, las reuniones de fin de año. Seguimos firmes buscando el cuerpo que soñamos mediante la negación, la restricción, la prohibición y una serie de mecanismos que nos hace poco felices. Pero finalmente, el placer nos gana y convierte en insostenible el hechizo que creíamos haber encontrado –enfatizó–. Es por eso que los especialistas en nutrición repetimos que hacer dietas es una batalla perdida“.

El círculo vicioso sería algo así como “restricción-atracón-frustración” (Getty)

Existe una consecuencia, además de física, emocional en esta etapa, ya que con barreras levantadas, se come de todo hasta entrar en un círculo vicioso típico de restricciones, frustraciones y finalmente el atracón con el consiguiente descontrol. Son las personas que suelen aumentar de peso y refieren no entender la situación porque “están a dieta toda la vida”.

Es importante resaltar que en la Argentina, según la última encuesta de factores de riesgo del año 2013, el 57,9% de la población tiene exceso de peso, el 37,1% tiene sobrepeso y el 20,8% tiene obesidad. Además se demostró que las cifras aumentan potencialmente con respecto a las encuestas de 2005 y 2009.

Las tendencias actuales para bajar de peso no están funcionando y el motivo principal es considerar que la comida es un problema y la solución es no comer

“Como conclusión, deberíamos interpretar que las tendencias actuales para bajar de peso no están funcionando y el motivo principal es considerar que la comida es un problema y la solución es no comer”, sentenció la miembro de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN), quien destacó que “existen posibilidades terapéuticas para estas pacientes, realizando un enfoque integral que las ayude a cambiar, donde el foco no sea solo la comida o la búsqueda de un resultado, sino el manejo conjunto de todos los puntos que la debilitan“.

Ya de cara a los festejos de fin de año, la licenciada en nutrición y especialista en nutrición deportiva Karen Cámera sugirió “planificar en familia de manera inteligente los pasos de la comida, con alimentos variados, presencia de guarniciones de baja densidad calórica y evitando la sobreabundancia que invita a comer de más, es una de las maneras para lograr comer en forma saludable y evitar así los excesos en la alimentación frecuentes en esta época del año”.

Las cenas de fin de año deben planificarse con alimentos variados y guarniciones de baja densidad calórica (Getty Images)

Tomando como ejemplo la cena navideña, la especialista recomendó: “Lo conveniente es realizar entradas a base de fiambres magros (pavita, jamón cocido natural, lomito de cerdo), bastones de vegetales, aderezar con mayonesa reducida en grasa o quesos blancos descremados y hierbas, panes variados, preferentemente integrales. Como plato principal, carnes magras grilladas o al horno con ensaladas variadas con vegetales frescos y frutas. Como postre se puede elegir ensalada o espuma de frutas, copa de frutillas con crema reducida en grasas. Y para la sobremesa y el brindis, casi siempre hay frutas secas, confituras y pan dulce. Estos son alimentos por demás hipercalóricos, así que la recomendación más adecuada en este caso es la moderación”.

Ni los ayunos ni las ‘comilonas’ son estrategias de compensación saludables; existen otras más válidas e inteligentes

Asimismo, a pesar de estas recomendaciones muchas personas hacen desarreglos poco saludables, y luego realizan ayunos o dietas estrictas para compensar las calorías ingeridas. En este sentido, Cámera destacó que “las compensaciones válidas e inteligentes son evitar preparar comida en exceso, no dejar pasar mucho tiempo entre comidas –para no llegar con demasiado apetito a la mesa– y básicamente comer lo que uno desee con moderación. Si no se logra, realizar alguna actividad física al día siguiente como caminar, andar en bicicleta o similar. Ni los ayunos ni las ‘comilonas’ son estrategias saludables, recordar que el espíritu de las fiestas es llenar el corazón y no el estómago”.

A modo de cierre, la principal recomendación de Busnelli fue buscar ayuda en un profesional con experiencia en nutrición clínica, licenciados y médicos especialistas, que sin lugar a dudas acompañarán al paciente en el cambio “enfocándose no solo en la alimentación sino en el manejo de las emociones y en el comienzo de la realización de ejercicio físico, estableciendo pautas que puedan ser alcanzadas por ella, logrando día a día pequeñas modificaciones que puedan sostener y que con el tratamiento apropiado logre como resultado la pérdida de peso y una vida más feliz sin prohibiciones, sin excesos y sin temporalidad”.

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Fuente: "Hacer dietas es una batalla perdida": consejos para no entrar en crisis con el cuerpo de cara al verano

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