El sector manifiesta que además no cuentan con precios competitivos

El sector algodonero no llega a las cifras esperadas. Desde el ámbito privado se reconoce que sobre el cierre de la ventana de siembra, la llegada de algunas lluvias permitió extender a último momento la superficie a cubrir con algodón, pero aún así, no alcanza.

El sector algodondero argentino espera obtener un precio internacional razonable de USD 0,75 por la libra de fibra, sin embargo reclama un mayor nivel de competitividad a través de una reducción de la carga impositiva, solo de este modo tendrá posibilidad de competir por mercados externos a industrias textiles de Brasil, Estados Unidos y el sudeste asiático.

Así lo expresó Carlos Almiroty, presidente de la Cámara Algodonera Argentina (CAA):  “La gran vara que parte a la Argentina al medio es justamente la altísima presión fiscal, con los países que competimos, con quien nos miremos estamos carísimos, y para corregir esto tenemos que bajar el gasto público, y allí hay media Argentina que no lo quiere entender”.

“De qué vale discutir con los gobernadores para ver si bajamos la alícuota de Ingresos Brutos uno o dos puntos si lo que hay que hacer es que se desplome el gasto público. Por ello, entiendo a las autoridades que dicen que hay que hacerlo de manera gradual, ya que aseguran que detrás del déficit hay gente, aunque hasta hoy quien lo viene pagando son los distintos sectores productivos”, reconoció Almiroty.

Pese a ello, Almiroty consignó que el 2018 será “un año complicado” en materia de producción, algo que también podrá extenderse a la actividad que deberán encarar la industria textil y la hilandera, dicha carga se verá alivianada por el incremento del 15% que experimento el precio de la fibra de algodón en las últimas semanas: ya que el precio internacional trepó así hasta un nivel “razonable” de 75 centavos de dólar por cada libra de fibra que se comercialice en la plaza tanto interna como externa.

“Entre la suba internacional que ofreció la fibra de algodón, y la depreciación de la moneda local, se acompaña al proceso inflacionario que seguimos padeciendo, por lo que no pinta fácil este año, por ello, en este contexto los precios resultan razonables y atractivos para la actividad”, comentó el titular de la Cámara Algodonera Argentina.

“Brasil logra un promedio de producción de 1.500 kilos de algodón por hectárea, y en Argentina no se supera, con buen clima, los 700 kilos, hoya con mas chances de 500 kilos”.

El sector espera reducción de aranceles para importar maquinaria

Los productores algodoneros aguardan aún que se cumpla la promesa oficial de reducir en un 28% el arancel que pesa sobre la importación de maquinaria agrícola para cosechar la fibra, medida que no afectaría la industria local ya que no existe la fabricación nacional. “Está al salir la medida”, dijo Almiroty.

Ley de Semillas y mejora en fiscalización oficial

Según Almiroty, “venimos del fondo del mar” respecto al uso de semilla certificada en el mercado algodonero argentino. Por ello, reconoció que el empleo de semillas fiscalizadas “sigue siendo un carnaval, ya que no se cumple con nada y no se respeta nada: veníamos de una anarquía en todos los niveles del país, y el sistema algondonero no iba a ser una excepción en la Argentina”.

Esta fue la respuesta dada por el empresario respecto a la mejora que experimentó la fiscalización encarada por las autoridades del Instituto Nacional de Semillas (INASE), que durante la presente campaña algondonera fiscalizaron la siembra de 2.505 toneladas de semilla fiscalizada, cifra que ubica dicho número en el mayor en los últimos diez años.

Esto se tradujo en el cultivo de 109 mil hectáreas con semilla fiscalizada, es decir un 36% del área implantada con algodón, de acuerdo a las cifras informadas por la Dirección Nacional de Estimaciones y Delegaciones. En la campaña anterior, el uso de semilla fiscalizada en algodón no superaba el 11% del área cultivada.

Al respecto, el titular del INASE, Raimundo Lavignolle, ponderó: “Este es un esfuerzo liderado por el Estado y acompañado por toda la cadena algodonera, con el claro objetivo de combatir la ilegalidad en la semilla de algodón”.

Fuente: Este año habrá 150 mil hectáreas menos de algodón para cosechar