Echaron a dos hombres del boliche por besarse, quisieron hacer la denuncia y la policía los amenazó

en Politica el 14/02/2018

Marcelo Mangini

Una noche de sábado que prometía ser agradable desembocó en una secuencia de episodios homofóbicos. Marcelo Mangini, un joven capitalino de 33 años que el fin de semana viajó a Necochea junto a sus amigos para visitar a sus familiares, vivió una pesadilla de la que le costó despertarse.

Los jóvenes habían pasado por el Festival de Música Independiente y tenían pensado extender la noche con una visita a un boliche, el Tom Jones Bar. La idea era bailar. Divertirse. Pero besarse con otro hombre en la pista le trajo problemas. El dueño del establecimiento se les acercó para pedirles que dejaran de hacerlo. “Hay familias”, alegó. Eran las 3.30 de la mañana. “Pueden quedarse, pero paren de besarse”, insistió y se retiró.

Mangini y el chico en salieron al patio, donde estaba el resto de sus amigos. Volvieron a besarse y se acercaron dos patovicas. “Nos habían estado siguiendo desde el encuentro con el dueño —dijo el joven—. Hicieron el mismo planteo: ‘somos empleados, seguimos órdenes, hay clientes a los que les molesta'”. Y abandonaron la escena.

Mangini volvió a cruzar con el dueño, a quien le pidió explicaciones por lo sucedido. “Ahí él no quiere hablar con nosotros, se va caminando de forma muy desagradable y prepotente. Hace un gesto con la mano arriba como mirando a los patovicas y les dice: ‘a estos sacámelos'”. Los empleados de seguridad y los jóvenes se volvieron a encontrar.

“En un momento uno dice ‘por las buenas o por las malas’, se da vuelta, me hace como un gancho en el cuello y me empieza a arrastrar en el aire. Forcejeo, me como un par de trompadas, se va abriendo camino entre la gente y llegando a la puerta me revolea como una bolsa de papas a la vereda”, relató en diálogo con Franco Torchia en La Once Diez.

Una vez afuera los amigos discutieron sobre la posibilidad de formular una denuncia en la comisaría. Pero la noche no mejoró. Le contaron al oficial lo que había sucedido y la respuesta los dejó atónitos. “Hizo un discurso donde rescató que era un lugar privado, que tiene sus propias reglas, que el dueño decide. Lo que nos decía es que nosotros desafiamos la potestad de él de sacarnos y que al resistirnos generamos violencia”.

En un momento la exposición tomó un tono todavía más violento y uno de los presentes comenzó a filmar la situación. “Nos preguntan si tomamos alcohol, empieza como un amedrentamiento, llama por la radio a los que tienen que hacer el test, empieza a crecer todo…”.

“En algún momento eso empieza a desescalar, se da cuenta de que todo se está yendo al carajo y rescata que hubo lesiones —contó—.Y dice: ‘bueno, les tomo la denuncia’. Y pasa a un cuarto con el chico con el que estaba, que iba a ser testigo”.

Luego el oficial regresó para intimidar a los jóvenes. “No me gustaron para nada sus formas. Llegan a subir el video a las redes y les meto una denuncia a cada uno”, amenazó. En ese momento decidieron descartaron la idea de formular la denuncia. “En estas condiciones no la voy a hacer, no te voy a dar mis datos personales porque me estás amenazando, sos un homofóbico”, le lanzó Mangini.

“Terminamos en la calle re victimizados. Tuve un par de días de angustia, de mucha impotencia. Una situación de desprotección muy grande”, dijo el joven, que denunció el hecho a través de un posteo en sus redes sociales. Su testimonio se viralizó y el perfil del boliche se colmó de repudios a tal punto que a los administradores no les quedó otra opción que cerrarlo.

“Lo que nos estaban pidiendo era que nos enclosetáramos, que pasáramos desapercibidos. Obviamente la visibilidad estaba en el hecho de besarnos”, concluyó Mangini.

 

Fuente: Echaron a dos hombres del boliche por besarse, quisieron hacer la denuncia y la policía los amenazó

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