Comodoro Rivadavia: historias mínimas de una ciudad "tomada" por soldados y periodistas

en Politica el 29/11/2017

(Walter Calderon)

Comodoro Rivadavia se transformó en los últimos diez días: esta ciudad, patagónica y petrolera, es el eje del operativo de búsqueda y rescate del submarino ARA San Juan y sus 44 tripulantes. La rutina diaria está alterada por soldados camuflados y por sus calles se escuchan conversaciones en inglés o ruso. Historias y particularidades de una ciudad revolucionada.

LA HISTORIA DEL OPERARIO SOLITARIO: DEDO, UNA GRÚA DE CAMA Y RETIRADA EN SILENCIO

(Walter Calderon)

Alejandro Carrizo llegó al puerto de Comodoro Rivadavia de manera silenciosa, solo y sin hablar inglés, para colaborar ad honorem en el reacondicionamiento del buque Sophie Siem. Es buzo táctico y especialista en explosivos. Con solo 15 años participó de operaciones de rescate en la zona de Caleta Olivia durante la guerra de Malvinas, pero ahora está desempleado y durmió dos noches en el asiento de una grúa. Mientras los principales mandos militares despedían a la embarcación de bandera noruega (el pasado domingo partió rumbo a la zona de rastrillaje, en el golfo de San Jorge), él guardaba en una bolsa de nylon sus pocas pertenencias, el casco blanco y el mameluco azul y una vianda de comida. Se fue caminando.

“Ellos (los trabajadores contratados por la Armada norteamericana para la instalación del mini submarino) vieron que sabía moverme y me quedé. En los puertos, en las maniobras de los barcos, a veces no necesitás el idioma, sabés lo que tenés que hacer, te anticipás”, le dijo a Infobae.

Y siguió: “Esto es una colaboración internacional. La misión es encontrar el submarino. Sabiendo tanto, ¿cómo me iba a quedar sentado? Si esta gente vino de Estados Unidos, la voluntad que tuvieron, se fueron turnando, los vi laburando, y siendo argentino me jode lo que están pasando las familias (de los 44 submarinistas). Yo lo viví con mi familia cuando se ahogó mi sobrino. Yo dormí dos horas en el puerto, y con eso me alcanzaba, pero me da bronca, impotencia, porque las Fuerzas Armadas lamentablemente ocultaron información. Si hubiesen avisado antes, quizá los equipos que se vieron en el puerto y toda la gente que trabajó habrían llegado antes”.

“Yo ya hice la búsqueda de muchos cuerpos a lo largo de mi vida. He vivido y sé cómo manejar la muerte, sé cómo trabajar con la muerte. Entonces pienso en las familias. Y por eso fui al puerto a trabajar. Ya me conocen de antes, les dije ‘vengo a ver si puedo ayudar, soy buzo, estuve ayudando a los kayakistas en el 2013 (en diciembre, tres personas desaparecieron en la zona de Caleta Córdoba)’. Cuando vi que había movimiento, me puse el mameluco y me puse a trabajar”, relató.

BACHATA Y CERVEZA: UNA NOCHE EN COMODORO CON DOS SOLDADOS NORTEAMERICANOS

Es de noche, una de esas noches inusuales en esta ciudad del sur del país; sin viento, lo suficientemente cálida como para poder caminar en remera. Sobre la calle 9 de Julio, detrás de un portón naranja, suena “Quiéreme”, de Johnny Sky. En el interior de La Cabaña, tres parejas ondulan sus cuerpos al ritmo de la bachata; ensayan pasos coreográficos. En una silla, con la cabeza apoyada sobre sus brazos, se desparrama un soldado extranjero. A su lado, una chica. Él no habla castellano. Pero están ahí, en uno de los momentos libres que permite la actividad militar en Comodoro.

Otro soldado, una mole de casi dos metros de altura y no menos de 100 kilos, se anima al desafío de bailar el ritmo nacido en República Dominicana. Lo hace con movimientos inconexos. Él lo hace en una sintonía y su compañera en otra, y tampoco se entienden cuando hablan, solo quedan los gestos. En los cuatro minutos que dura la canción desplegará varios intentos de acercamiento, todos rechazados. Cuanto termina, salen los cuatro, los dos soldados y sus ocasionales parejas argentinas, para perderse en las calles del centro comodorense.

SOLD OUT: UNA CIUDAD AGOTADA

Hospedarse en Comodoro Rivadavia en estos días es tarea difícil. Las delegaciones militares de Rusia, Gran Bretaña y Estados Unidos, sumadas a los periodistas que llegaron de todo el mundo (medios de Francia, Brasil y Rusia, entre otros países, enviaron a sus corresponsales para cubrir el operativo de búsqueda del ARA San Juan) y las reservas que realizan las principales empresas del petróleo por jornadas de capacitación a sus empleados de todo el país, hicieron colapsar la capacidad hotelera de la ciudad. ¿Las opciones? Alejarse hacia la zona de Rada Tilly, a 15 minutos de auto, o hacia la ciudad de Caleta Córdoba.

CONFLICTO MAPUCHE, SANTIAGO MALDONADO Y REFORMA LABORAL

La marcha de resistencia a la reforma laboral que impulsa el gobierno de Mauricio Macri que se realizó en el Congreso tuvo su versión en Comodoro Rivadavia, de la mano del Movimiento Sindical de Trabajadores de la Patagonia, que convocó a decenas de personas a la altura de la plaza Roca, sobre la avenida San Martín, una de las más importantes de las ciudad. En ese mismo lugar se convocó la semana pasada una movilización luego de la muerte Rafael Nahuel durante un desalojo que ejecutó el Grupo Albatros de la Prefectura, en la zona de Villa Mascardi, entre El Bolsón y Bariloche.

Cerca de esa plaza, sobre una de las paredes laterales de la terminal de micros, se realizó a principios de mes una intervención artística para homenajear a Santiago Maldonado, pero en los últimos días, fue vandalizado con una inscripción particular: “ARA San Juan, viva la patria”.

Fuente: Comodoro Rivadavia: historias mínimas de una ciudad "tomada" por soldados y periodistas

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