Todos conocen a alguien que consume habitualmente bebidas energéticas. Esto evidentemente es bastante corriente ya que, según la última encuesta realizada por la Unión Europea, “el 80% de los adolescentes europeos consumen este tipo de bebidas habitualmente, y lo que es peor, casi el 20% de los niños de entre 3 y 10 años”.

Y a colación de esto, el profesor de Bioquímica José Manuel López (Universidad de Murcia) explicó en el programa Dame Veneno del canal #0 cuáles son las consecuencias que pueden provocar en nuestro organismo estos refrescos.

Según el profesor López, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) advierte que los componentes publicitados por las marcas como la clave de este tipo de bebidas, la taurina y la carnitina, “no tienen efecto en nuestro organismo”, ni bueno, ni malo.

Sí lo tienen, sin embargo, la demencial cantidad de azúcar (75 gramos por refresco, el triple del consumo diario recomendado por la OMS) o la de cafeína (equivalente a dos o tres cafés por lata). Estas cantidades, que ya son un problema serio por sí mismas, incrementan su peligrosidad al mezclarse con alcohol.

Cuando te tomas tres o cuatro copas mezcladas con bebidas energéticas, puedes haber ingerido en torno a 300 gramos de azúcar y el equivalente a doce cafés. Esto inhibe el efecto sedante del alcohol y te permite beber sin controlar las cantidades, pudiendo llevarte con muchas probabilidades a sufrir un coma etílico.

A continuación, la explicación del profesor López en el siguiente video.

Fuente: Alcohol y las bebidas energizantes, un peligroso cóctel para la salud